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jueves, 15 de diciembre de 2011

En ocasiones... veo... docentes

Aun reconociendo mi tiempo (y capacidades) limitados para navegar intensivamente a diario por el vasto mundo de la blogosfera sanitaria, sí puede decirse que tengo un amplio conocimiento de ella, aunque sólo sea porque 'a la fuerza ahorcan'. Mantener un blog con 20 entradas al mes requiere muchos inputs, buena parte de los cuales proceden de otros profesionales que participan activamente en las redes sociales sanitarias.

A partir de un conocimiento, por tanto, para nada despreciable, una pregunta que me hago a menudo es ¿dónde demonios están los docentes?

En la blogosfera sanitaria he visto y, en general, leído con interés a médicos, enfermeras, terapeutas, incluso profesionales no estrictamente sanitarios como periodistas, técnicos de gestión o consultores que tratan de aportar esa 'otra' visión, la externa.

Sin embargo, vagabundeando por las redes sociales no he encontrado apenas, diría que es excepcional, precisamente a quienes forman a los médicos, las enfermeras o los terapeutas:  los docentes universitarios, que constituyen un colectivo de algunos miles de profesionales. O sea, (sólo)... en ocasiones... veo docentes y desconozco la causa. No sé si es que disponen de redes sociales privadas, si pasan olímpicamente de las redes o, simplemente, no tienen noticias de su existencia, encerrados como viven en sus respetables ágoras; no sé si se lo prohiben sus códigos deontológicos, sus directivos o su religión. No sé si es que no desean mezclarse con el mundo asistencial. Sólo sé que parecen estar desaparecidos.

Si algo me gusta de la blogosfera sanitaria -y hasta me hace sentirme orgulloso de estar aquí, escondido, viendo cómo pasa la vida delante de mis ojos-  es que la inmensa mayoría de los profesionales sanitarios que la habitan  -la habitáis, vosotros-  desempeñan trabajos asistenciales al lado de sus pacientes y nos lo cuentan a quienes nos acercamos interesados y consiguen que aprendamos lo que nunca podríamos encontrar en libros o revistas.

Y, por eso, estoy seguro de que los docentes, que son quienes han asumido la tarea de formar a los futuros profesionales, aprenderían aún mucho más que yo sobre la vida real y ayudarían a paliar el tremendo shock desencantado que experimentan muchos de los nuevos profesionales a los que han formado cuando confrontan sus primeras experiencias laborales con las expectativas en las que han sido socializados en las facultades y escuelas (y nos lo cuentan en blogs o foros). Pero parece que los docentes no entienden esa necesidad o que no se le ha ocurrido a ninguno (¡es broma!) esta increíble fuente de información y conocimiento.

Parece que se reservan para sus artículos en revistas técnicas, para sus congresos y jornadas, para foros donde docentes hablan a docentes sobre los docentes y no quieren/no les interesa/no se atreven a asomarse a este mundo exterior de lo asistencial. No sé, no lo entiendo.

O, quizás, es que, a diferencia de todos vosotros, que en ocasiones... veis... docentes, yo no tengo ese don.

Y cuando no entiendo algo, no paro hasta entenderlo. ¿Alguien me ayuda?

6 comentarios:

  1. ¿Será por el "inexistente" desarrollo de esa parte (50%) docente/clímica en cuestión de materias y enseñanzas que refiere siempre nuestro amigo Carlos en los programas formativos, y la transposición normativa a éstos de esa necesidad e imperativo legislado que hiciera concebir la docencia más próxima, provocando que esa falta de presencia sea un hecho tan constatable y la razón de la inexistencia de ese nexo docencia/clínica asistencial?.

    Por no hablar del "estado de acomodación" en el que un trabajo enfermero alejado del mundanal ruido de alarmas, quejas y sufrimiento de pacientes y familias, cuadrantes y turnos en planta, días de lluvia y frio en la carretera, hace un poco "recelar" de ciertos entornos expuestos solamente en el recuerdo para muchos consiguiendo este estado de las cosas y otra brecha constatable bidireccional.

    Sin acritud, lo juro. Interesante reflexión....

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  2. Hola, Antonio, gracias por comentar en el blog una vez más. La pregunta va más allá: ¿Los docentes no participan en las redes sociales por sistema? Es decir, ¿son un colectivo anómalo, dado que (casi) todo el mundo lo hace? Y, si lo hacen, ¿están escondidos?

    Un abrazo.

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  3. Sois tremendamente injustos con los docentes, y lo digo porque me siento aludida.
    Precisamente, ésta que os lee, participa de forma muy activa en las redes, estoy en total y absoluto contacto con la vida real, ya sea asistencial o de gestión.
    Para nada reservo mis ínclitas opiniones para revistas superespecilaizadas, si no para mis amigos y colegas en la red, para los cuales no tengo ningún tipo de prevención en "mezclarme" con ellos, es más me gusta, y comparto con ellos todo lo que tengo, en la firma convinción de que cuando ha ocurrido a la inversa, he obtenido siempre una maravillosa respuesta.

    Por favor, no generalicéis, eso, por muy asistenciales que seáis, no os dignifica.
    Un saludo

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  4. Hola Juan, no estamos todos pero si que estamos... y desde hace tiempo y con blog y todo... jejeje.
    Cada día van sumandose más.

    Un saludo,

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  5. Perdona, Mercedes, si te ha parecido que el tono irónico es ofensivo o trata de ridiculizar a los docentes. me limito a llamar la atención acerca de la escasa participación del colectivo de docentes. Y sé que aquellos que sí participan ayudan a mantener un excelente nivel intelectual en las redes y aportan una visión imprescindible. de ahí que abogue por una mayor implicación. Un saludo.

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  6. Normalmente me gustan tus entradas pero esta es, perdóname, una autentica chorrada (conozco una gran cantidad de enfermeras docentes en FB y twitter) que se definen como "enfermeras".
    El docente, asistencial, gestora supongo que no será obligatorio ¿verdad?
    Quizás si no hubiera tantos prejuicios...

    Un saludo!

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