Desde el más absoluto respeto a una iniciativa tan exitosa, querría hacer algunos comentarios que probablemente chocarán, porque van contracorriente dado el entusiasmo desbordado que se ha generado:
Lo que tengo que decir, en primer lugar, es que el trabajo acometido ha sido exigente, bien planificado y ejecutado, ha sido capaz de generar comunidad entre personas con perfiles profesionales muy diferentes, entre ellos buena parte del sanedrín de la blogosfera sanitaria, e incluso que ha existido un diseño elegante y cuidado. También, que ha despertado un notable entusiasmo, incluso gente crítica o desconfiada durante el largo proceso -que también los ha habido- han aflojado en su criticismo y se han adherido, lo cual significa que el producto ha tenido también la virtud de saber vencer algunas desconfianzas iniciales. Es, por tanto, admirable en su diseño y ejecución.
Dicho esto y siempre desde el más absoluto respeto personal y profesional, lo que tengo que decir en segundo lugar es que no sé muy bien si se trata de un esfuerzo personal e intelectual que hubiera merecido mejor causa. No entiendo muy bien el origen o motivo de la iniciativa concreta, centrada en lo que podríamos llamar una corriente de 'humanización' de la asistencia, si es porque ha existido algún tipo de demanda social o sanitaria o señales de alarma, si es que, a partir de la propia experiencia personal-asistencial de los generadores del debate, se ha podido percibir una degradación de la relación profesional-paciente.
Lo digo porque en los muy numerosos documentos, publicaciones y papers de todo pelaje que analizan en estos tiempos de profunda crisis el estado de la sanidad española no es fácil encontrar, dentro de los variopintos diagnósticos de situación, problemas significativos de este tipo al lado de los financieros, organizativos, de cobertura sanitaria, políticos, de seguridad para los pacientes, de intensidad asistencial y prescriptora, amenazas privatizadoras, etc. Los pacientes se muestran razonablemente satisfechos con los profesionales que les atienden y las profesiones sanitarias gozan de un gran prestigio social. De ahí mi desconcierto: ¿por qué toca este tema concreto, ahora?
Lo que querría señalar en tercer lugar es que el documento de base del Grupo de Evidencia Científica, Humanizar, que no es poco, es técnicamente meritorio, con un proceso de elaboración importante, no habitual en este tipo de iniciativas, y se nota que ha existido un trabajo riguroso en su elaboración. Pero, también, que personalmente me parece que parte de un enfoque unidimensional y por ello difícilmente podría captar y analizar una realidad compleja, poliédrica, a partir de un análisis tan plano. Diríase que tenía las respuestas antes que las preguntas y que, más que de un análisis, se trata de un argumentario.
Y como este blog es sobre la profesión enfermera, quiero decir en cuarto lugar, que me parece que le hace un flaco favor a las enfermeras y la enfermería, algo que choca tratándose de una iniciativa enfermera. Si en el imaginario social, la medicina es vista como Ciencia sin Humanidad (mientras que la enfermería se percibe como Humanidad sin Ciencia) cualquier esfuerzo encaminado a aportar más 'humanismo' a la medicina, para poder ser apreciada como Ciencia con Humanidad, es absolutamente loable, especialmente por las difíciles condiciones en que tantos médicos -especialmente en la atención primaria- desarrollan su trabajo asistencial, entre presiones, prisas, masificación, politización y burocracias.
Sin embargo, si con respecto a la enfermería (Humanidad sin Ciencia) el objetivo fundamental es reforzar aún más el componente 'humanitario', frente al 'científico', eso significa volver al discurso enfermero de los años setenta y ochenta -aunque despojado ahora del fuerte componente feminista, producto genuino de la época- de las madres fundadoras, hace ya 30 ó 35 años. Eso no es mirar al futuro, no es desarrollar una visión estratégica sobre la profesión.
Uno de los factores por los que el largo camino recorrido por la enfermería de ocupación a profesión permanece aún inconcluso es, en mi opinión y en la de algunas otras reflexiones, el excesivo peso ideológico y conceptual de los aspectos humanistas en el discurso enfermero, en claro menoscabo de los componentes científico-técnicos. A la gente le encantan las enfermeras, las ve como ángeles, tienen una excelente opinión de la enfermería... pero como una ocupación subalterna, altruista y abnegada, capaz de asumir con dulzura o resignación las tareas más desagradables y duras en las salas de hospitalización o los centros sociosanitarios.
Y ello lleva, indefectiblemente, a la melancolía. Seleccionado de tres tesis doctorales de enfermeras:
¿Por qué no consiguen las enfermeras/os el reconocimiento social de su aportación
única y específica a la población, a pesar del avance en el proceso de profesionalización? (Ramió Jofre, 2005:7).
¿Cómo es posible que una actividad tan fundamental para el bienestar de las personas
se haya situado históricamente, incluso en la actualidad, en la sombra de la
escena sanitaria, social y política? (Miró Bonet, 2008:69).
¿Qué es lo que hace que el colectivo de enfermería no perciba su profesión al
mismo nivel que otras académicamente similares y que se vea permanentemente
imbuida en una invisibilidad consentida por él mismo, por otros profesionales de
la salud, por las instituciones y por la propia sociedad a la que sirve? (BertránNoguer, 2005:90).
Los valores que encarna una enfermería moderna deberían aspirar a convertirse y ser apreciados como las señas de identidad esenciales de los modernos servicios de salud, como alternativa a la actual imagen hipertecnologizada, burocratizada y despersonalizada, muy lejos de lo que recibe y espera recibir la
gran mayoría de los pacientes, tanto de los médicos como de las enfermeras. Pero deducir de ello que sea hoy en día prioritario para el futuro de la profesión y para la motivación y el progreso de las enfermeras que miren a los ojos de sus pacientes (y lo acepto como metáfora) significa, en primer lugar, afirmar que no lo vienen haciendo, afirmación más que dudosa, al menos en términos generales; y, en segundo lugar, apostar decididamente por que la enfermería siga jugando un papel de segunda fila en los procesos verdaderamente importantes de toma de decisiones sanitarias, a cualquier nivel, macro, meso o micro.
¿Y eso qué importancia tiene, si de lo que se trata es de realizar un esfuerzo conjunto, con el resto de las profesiones y ocupaciones sanitarias, para humanizar la relación con los pacientes? ¿Es que la enfermería es más importante que el sistema sanitario, incluso que los pacientes?
Evidentemente, no. Pero quien esto escribe ha apostado -intelectualmente, no hay nada de afectivo- por unos servicios de salud en los que las fronteras y barreras profesionales se vayan difuminando y se produzca una gran reordenación de competencias, roles, funciones y tareas sobre bases no corporativistas, sino racionales, en los que cada colectivo profesional se dedique a hacer aquello que hace mejor que los otros porque ha sido específicamente formado para ello. En estos servicios de salud la enfermería debería ir pasando de un papel claramente subordinado a otro absolutamente protagonista en aspectos como continuidad asistencial y coordinación entre niveles, seguridad de los pacientes, eficiencia asistencial, gatekeeper o puerta de entrada al sistema, atención a la población crónica con pluripatologías, asistencia sociosanitaria, cuidados paliativos, seguimiento del niño sano, atención comunitaria en dispositivos básicos de atención primaria y un largo etcétera.
Y como estoy convencido de que, como ya empieza a suceder en otra latitudes, la enfermería va a desempeñar un papel crítico en la sostenibilidad de los servicios públicos de salud, sé que ello requiere fuertes dosis de legitimación social y profesional, un objetivo que no se va a conseguir perpetuando este anquilosado paradigma de la enfermería humanista, holística, vocacional. La enfermería está abocada a ser la innovación disruptiva por excelencia, junto con las TIC, dentro de los servicios de salud.
En este complicado proceso, tanto para la enfermería como para los servicios de salud, que tendrá necesariamente que chocar con corporativismos anquilosados y otros intereses creados, no entiendo qué papel aspira a desempeñar esta iniciativa.
En mi opinión, la iniciativa tiene más de márketing, que de otra cosa (¿quién va a ser tan canalla como para no adherirse, negarse por tanto a mirar a los pacientes a los ojos?).
Y sí, para mí, y lamento decirlo, el rey está desnudo.
Espero no haber ofendido a nadie, se trata simplemente de mostrar respetuosamente mi extrañeza y desacuerdo y, si acaso, provocar la reflexión. Un saludo para todos.

La enfermería en un proceso de «cientificación» que se acelera a cada día que pasa, como el carro cuesta abajo, quizás ha presentido el peligro de que en ese proceso acabe perdiendo su humanidad y se convierta en lo que nunca ha querido. Mirando a los ojos de la persona a la que atendemos acabaremos siendo Humanidad con Ciencia. El peligro de deshumanización conforme la enfermería se afianza como disciplina científica está ahí, mirando a los ojos nos aseguramos que no perderemos el rumbo. La Ciencia no debe ser fría y puede ser humana sin caer en paternalismos, vocaciones o sacrificios abnegados.
ResponderEliminarMe gusta mucho tu reflexión, muchisimo.
ResponderEliminarYo apoyo la iniciativa, pero creo identificar luces y sombras.
La vi nacer y nace de un post de Cuidando que generó cierto debate. Ya en ese momento planteé mis dudas personales en los comentarios de ese post, incluso intente aclarar terminos mediante conversaciones directas.
Esas sombras que yo veía en principio tenian relacción con el uso de la mirada, ya que bajo mi experiencia, no todos los pacientes quieren ser mirados y no todas las miradas son bienvenidas (en mis años de enfermera en Londres me llevé mas de una bronca por ser así de latina e or mirando a la cara a pacientes que se sentían abrumados, como los asiaticos, algunos musulmanes etc, etec...).
Pero bueno, decidí aun teniendo presente esa duda, apoyar la iniciativa ya que el objetivo final es mejorar la calidad asistencial.
Formé parte del grupo que ha elaborado el documento de evidencias. Hice una busqueda, traduje y sinteticé los mismos y con el trabajo de varios el resultado es el que teneis. Reconozco que en mi mente estaba la justificación de la iniciativa.
Ayer apareció un troll en Twitter que decia que ibamos a conseguir que la población pensara que la maltrataramos. Cosas de troll, tampoco hay que darle cancha porque asi no se expresan las opiniones. Pero pensé en ese punto de vista, y me puse en la piel de un paciente al que de repente le llegan mensajes de que se ha iniciado una campaña para humanizar el cuidado... coño! ¿En manos de quien estoy?. En eso no había caído. En lo que si que había caido es en la presión asistencial que soportan las enfermeras de trincheras, en que no se van a cubrir las vacaciones de navidad... me da miedo que estas currantas se sientan ofendidas, porque por lo menos yo no las estoy juzgando. No soy quien.
Pero la campaña es un exito, y eso me reconforta porque quiere decir que mis miedos eran infundados, ya que parece que nadie se ha ofendido.
Desde luego, es toda una experiencia. Y todo un aprendizaje.
Esta iniciativa va a durar mucho tiempo. No se cuanto porque supongo que eso lo decidirá la "dirección" y se verá en función de los resultados (adhesiones, apoyo institucional etc). Supongo que el siguiente paso sea proponer unos objetivos y unos indicadores, yo asi lo haría (tal vez ya existan pero los desconozco).
Para mi seria muy decepcionente que todo este moviento buscara tan solo resultados en difusión viral, de ver quien la tiene mas larga , lo buenos que somos y lo famosos que nos hemos hecho.
Estoy segura de que vas a tener un ojo en esto, y me gustará oir lo que digas (aunque no te guste lo que yo haga).
Por cierto, y a modo de anecdota que explica mi temor de rechazo: Hoy he estado trabajando de noche, y como es habitual, hay momentos en los que te falta sacar las ruedas de los zuecos y ponerte a rodar. Timbres, bombas pitando, una bateria de intravenosos por poner y una pila de analiticas por extraer. A todo esto, un familiar que te increpa porque has tardado en apagar la bomba, un paciente que se enfada porque le despieras a las 6 de la mañana para pincharle (yo tb me enfadaria)... Ha habido un instante en que me he acordado de la campaña pq no veía caras (solo veía botes, agujas, venas...) pero es que parece que los pacientes tampoco me veian a mi, con la lengua fuera . Es que no me veis que estoy sola y no doy abasto? mirame, diferenciate!
Aportar mi pequeña mirada al mundo sanitario y al proyecto #diferencia_T.
ResponderEliminarLo resumiría un refrán:”lo cortés no quita lo valiente”
Últimamente por motivos profesionales, que no de investigación ya me gustaría tambien) hablo mucho con la enfermería y con los pacientes, soy una observadora no participante del complejo mundo hospitalario.
No voy a insistir en el cómo se atiende a los pacientes y a los cuidadores , pero si diré que hace falta una profunda reflexión del CÓMO. Tambien hace falta otra profunda reflexión de las cargas y complejidad de los cuidados, de los circuitos de….Y me llama la atención porque tenemos cifras de satisfacción con rangos entre el 90%-98% , pero si le preguntas a los pacientes aparecen los PEROS, “ todo bien, muy bien, pero….”
Y ahí estan las claves de dónde tenemos que actuar, hay muchos peros relacionados con las formas, con la educación, con el exceso de trabajo, con las cargas, con los circuitos.
Y aparece #miráme, que es una reflexión multiprofesional desde dentro del Sistema, es una búsqueda a otra forma de cuidar, la profesionalidad no esta reñida con el humanismo. Y hay muchos profesionales que conjugan ciencia y humanidad , PERO…esta bien que reflexionemos en este complejo mundo sanitario.
Me gusta ver las 6 caras del dado y tu mirada siempre es imprescindible. Gracias Juan ;)
Vaya por delante que el post me parece intelectualmente impecable (como de costumbre) pero le veo un pequeño defecto que condiciona todo su contenido.
ResponderEliminarAl igual que comentas que el documento base del proyecto está claramente hecho para justificar el proyecto porque éste ya existia como tal, en tu post se ve claramente que en lugar de emitir una valoración (que también) lo que haces es justificar tu opinion negativa sobre el mismo que, como no podia ser de otro modo, es totalmente respetable e incluso, desde mi punto de vista, bienvenida y aprovechable como crítica constructiva de alguien cuya opinión me merece más que respeto.
Pero tengo que decirte que el hecho de iniciarlo todo desde una negación hace que no veas las partes positivas del proyecto que, a mi parecer, son más que las negativas.
Aunque yo también tuve reticencias iniciales porque el mensaje me parecía ñoño (yo soy muy directo) y paternalista, tengo que decirte que lo que pretende es recordar lo fundamental, no decirle a la gente lo que tiene que hacer (y que en la mayoría de los casos hace). No pretende decirle a la gente que mire a los ojos sino que, pese a las dificultades, los recortes o las presiones, no olvide que esa parte del trabajo es fundamental para mantener la calidad de su trabajo porque el paciente siempre debe ser el centro.
Por eso es un proyecto pluriprofesional y heterogéneo (tú has hecho la lista) donde, aunque predomina la enfermería numéricamente, el mensaje es común y no vinculado a ninguna profesión en concreto. Y de ahí que tu reflexión sobre volver a los prehistóricos de la enfermería humanista no a lugar… es querer ver fantasmas donde no los hay.
Además, hay un detalle que tú no lo has reseñado, que el promotor, ideólogo y líder natural de este proyecto es un enfermero que ha surgido sin necesidad de designación o intermediación de institución/organización alguna… Y lidera a un nutrido grupo de profesionales de diferentes ámbitos y profesiones sin que nadie tenga la mas minima duda de su liderazgo. No es ese el tipo de liderazgo que tu y yo defendemos en nuestros posts!?
O sea, que es una campaña que no pide dinero, que no adoctrina, que es independiente y que no condiciona el futuro de ninguna profesión… y que además da un mensaje fácil ¿sigues viendole cosas malas? Es posible que necesite madurar un poco y establecer objetivos claros… y ahí puedes ser de más ayuda si participas activamente… sigue diciéndonos que es lo que no te gusta.
Me parece muy interesante tu reflexión, que se centra más en las sombras y pretende dar una perspectiva nueva, un enfoque distinto y me parece acertada en varios aspectos, a la par que errónea (bajo mi punto de vista) en otros.
ResponderEliminarPor supuesto que enfermería es una profesión centrada en el humanismo y que necesita poner la ciencia por delante, para reivindicarse como profesión y que al contrario, la medicina tiene que converger hacia un lado más humanista.
Pero bajo el paraguas de esta iniciativa creo que se busca esa convergencia pluridisciplinar, ese todos a una en favor de una idea. Y creo que el objetivo es más que nada un toque de atención, un no perder el norte ni sacar al paciente del centro del sistema. Ojo, no digo que lo estemos haciendo, pero a veces lo parece.
Por eso, más que una iniciativa necesaria para alguna profesión o innecesaria para otras, es pertinente para el sistema, que puede que por distintos motivos a veces no favorezca ese carácter humanista.
Personalmente me ha gustado mucho la iniciativa, porque ha sido impecable en muchos aspectos y puede servir de prueba piloto para el lanzamiento de otras propuestas más adelante que puedan estar más acorde con las necesidades de la profesión enfermera.
Veremos si el poder de las redes sociales es real, o es flor de un día.
Me parecen muy interesantes las tesis que aportas y creo que por ahí deberían ir los tiros de una posible futura ofensiva en redes, porque hagamos lo que hagamos, seguimos siendo invisibles en muchos aspectos.
Es cierto, la iniciativa es liderada POR un enfermero y con un mayor porcentaje de enfermer@s entre sus seguidores, (probablemente reflejo del peso especifico de la Enfermeria en la Blogosfera) pero no ha surgido PARA Enfermeria específicamente..
ResponderEliminarEl trato humano por parte de los sanitarios, es una necesidad y un valor común a todos los estamentos, mas enrraizado en aquellos que tienen mas contacto y pasan mas tiempo con el paciente, (prototipo atencion primaria y Enfermeria - auxiliares en los hospitales, aunque quiero resaltar que no es ni exclusivo ni necesario), pero debe potenciarse como cultura de toda la organización y alcanzar a los que no lo tenemos tradicionalmente interiorizado..
La forma de extender las actitudes y las formas de trabajar no es por mandato, circular,... Sino por mimetismo, proximidad, reconocimiento de su importancia, dándole valor y protagonismo, por uno mismo y por los próximos, haciéndolo visible (extensión en mancha de aceite), pero solo es posible si nace de los que lo hacen habitualmente y de forma "natural". Y con estos fines y así ha surgido la iniciativa.
Siendo especialista de hospital, apoyando y creyendo que es necesario un cambio en los roles, coordinacion e incorporacion de tecnología a nuestro trabajo, tambien considero que hay partes y formas que no se deben perder o incluso debemos incorporar/mejorar.. Ver al paciente como persona es compatible con la telemedicina, con el 2.0, el tecnicismo, la ciencia,, .... (Y hasta con la cancamusa).
Posdata.- Encuestas con satisfacción del 98% únicamente indican que están mal diseñadas, sin capacidad de discriminar y reconocer aspectos a mejorar, (que sin duda hay en todas las dimensiones).
Me sentí un poco culpable cuando al leer la campaña me pitaron los oídos. Me he sentido mejor al ver que alguien como tú piensa en la misma línea. Considero que el toque maternalista y pastelero y su explotación por parte de la enfermería ya no nos beneficia. Yo soy muy humana en mi trabajo, pero sólo eso no me legitima. No soy buena enfermera sólo porqeu sea humana. Además lo de "calidez" en los cuidados me pone los pelos de punta!. Para mí por un lado es una HIPEREXIGENCIA! y por otro lado es un insulto. No me pagan tanto como para dejarme ahí mi "calidez" y a ningún otro profesional se le exige!) Por otro lado me resulta vergonzoso que sólo se me valore por mi sonrisa o si le cojo la manita al paciente....
ResponderEliminarReconozco el trabajo, esfuerzo y buena voluntad de la campaña pero no me sient identificada con ella.
Tras la lectura de tu post (felicidades por tu valentía), y tras escuchar los comentarios y conocer las iniciativa (me he adherido a ella por estar totalmente deacuerdo). Tan sólo un apostillamiento, no debemos quedarnos en "Yo me adhiero a la iniciativa", claro está ¿quién va a ser el "tonto" que no lo haga?. Hay que apostar por hacer cosas y actividades que nos hagan recordar a todas las profesiones sanitarias la importancia del contacto, del estar con y para, de las miradas.... OJO: no porque no lo hagamos las enfermeras!!!!! (de todo hay claro) sino para que nunca se nos olvide y lo difundamos. No nos perdamos en el mundo de la tecnologías, de la burocracia estúpida... y perdamos esto. Pero estoy totalmente de acuerdo contigo. Yo he iniado el camino en mi centro y espero poder pronto comunicaros las actividades que ya estamos haciendo de forma transversal que ahora igual incorporamos en MÍRAME. Acción señores, acción yo ya estoy trabajando en ello. Todo tiene su luz y su sombra.
ResponderEliminar:)
Muy interesante reflexión.
ResponderEliminarUn saludo!
Gracias a todos por participar y especialmente por la elegancia y el respeto de quienes puedan haberse sentirdo criticados. No era mi intención.
ResponderEliminarNo fue fácil decidirme a escribir la entrada, sabía que se había puesto mucho esfuerzo, mucha inteligencia, mucho sentimiento de pertenencia y, sobre todo, mucho entusiasmo. Corría el riesgo de herir a gente, por eso me alegra percibir que se ha entendido como una aportación, no como un rechazo.
Me es imposible contestar individualmente, como os merecéis y debería. Sólo quiero expresar una cierta frustración que sentí antesdeayer, porque creo que tanto esfuerzo y entusiasmo podría haberse encauzado, en mi opinión, hacia una mejor causa PARA LA ENFERMERÍA. Ya sé que es un proyecto conjunto, interdisciplinario, y ese es otro de sus valores, pero he apostado fuerte por la enfermería (algo que no entienden mis numerosos amigos médicos)y me hubiera gustado que se hubiera canalizado hacia la obtención de una mayor visibilidad social y sanitaria de la profesión enfermera, enfatizando también su faceta disciplinar, académica y competencial, ese alma profesional que a menudo queda invisibilizada por al alma humanista.
Me reitero en la excelencia del proyecto, sólo discrepo de la prioridad de su objetivo. Ahora bien, una vez vistas algunas repercusiones, creo que el hecho de que haya existido un liderazgo enfermero en un entorno tan médico-céntrico es enormemente positivo. Estoy seguro de que se sabrá administrar cuidadosamente este liderazgo, porque debe ser gestionado en beneficio de toda la profesión.
Muchas gracias de nuevo a todos, trataré de seguir siendo -cuando crea que hace falta- el pepito grillo que todo grupo necesita para progresar. Un saludo.
Yo tampoco me siento identificada, y me pregunto de donde sale la necesidad de crear esta iniciativa.
ResponderEliminarMenos mal que no tiene repercusión real fuera del ordenador.
Saludos
Me gusta tu entrada; es correcta y muy bien razonada. Muy buena. No creo que haya motivos para que nadie se moleste.
ResponderEliminarYo sí creo que esta iniciativa es necesaria, aunque algunos la cuestionen -no ironizo, ni voy con segundas-. No tengo estudio estadístico alguno ni de ningún tipo. Pero me llegan CONSTANTEMENTE quejas de pacientes sobre actuaciones de profesionales del ámbito sanitario que no son educadas o correctas o empáticas o humanas o como se le quiera llamar. No sólo debemos actuar sobre lo que supone millones de euros o tiene una repercusión mediática tipo bomba atómica. Debemos actuar sobre todos los aspectos que puedan distorsionar nuestra relación con los pacientes y usuarios y esta iniciativa cumple esas carencias en la relación. Los usuarios de la salud que han leído la iniciativa la han saludado con satisfacción... Y a mí, eso me importa. Soy una enfermera de a pie y mi ambición, modesta.
Besos miles y reitero que esta entrada es sincera y muy buena.