---------------- archivoefe: Llegó el verano. ¿Cómo lo sé? Mira dentro.

jueves, 21 de junio de 2012

Llegó el verano. ¿Cómo lo sé? Mira dentro.

Muy sencillo: todos los años, cuando llega el verano, la industria vuelve a su murga sobre la necesidad de ingerir tres litros de líquido al día, algo que, como ya tuve la ocasión de comentar hace más o menos un año, es una (rentable) patraña, nunca corroborada por evidencias científicas (excepto, naturalmente, en sectores de la población más vulnerables, como niños y ancianos). Y para ello la gente con (legítimos) intereses comerciales se enmascara detrás de fundaciones y otras organizaciones científicas que intentan proporcionar una pátina de credibilidad médica a lo que no son más que estrategias de márketing. Cuentan para ello con profesionales sanitarios y científicos con filiaciones profesionales a medida del encargo que venden su reputación al mejor postor para sacar unas perras sólo por poner su nombre, sin dar un palo al agua (y nunca mejor dicho).

No me parecen mal campañas institucionales que recuerden a la gente la necesidad de mantenerse bien hidratada, especialmente en verano, pero sí que se traten de hacer pasar por científicas unas informaciones tendenciosas que sólo persiguen mejorar las ventas y las cuentas de resultados de la industria.

El año pasado quien estaba detrás era Danone (fabricante de nueve marcas de agua envasada, entre ellas dos españolas) a través de la iniciativa Hydratation for Health.

Y este verano tocaba lo de siempre. Por eso sé que es verano. Con la diferencia de que este año la Organización Médica Colegial (el Consejo General de los 52 colegios oficiales de médicos) se ha prestado a dar un respaldo de respetabilidad científica en la presentación de la campaña-murga veraniega, presentando un estudio del Observatorio de Hidratación y Salud y publicando un resumen excepcionalmente amplio en su web dirigida a la sociedad, medicosypacientes.com, bajo este impactante titular:

El 70% de la población está en situación de riesgo de deshidratación durante los meses de verano

¡El 70% de la población, en riesgo de deshidratación! Ante titulares tan pasados de vueltas uno siempre se pregunta qué intereses se ocultarán detrás de esa loable "institución de carácter científico-técnico que surge de la necesidad de mejorar el conocimiento en torno a la hidratación y profundizar en sus aspectos sanitarios", según la milonga que nos cuenta el 'Observatorio' en su web.


Parafraseando a Alejandro Dumas y su cherchez la femme, es fácil: busca a la industria. Y, claro, quien está detrás esta vez es la Asociación Nacional de Fabricantes de Bebidas Refrescantes Analcohólicas (ANFABRA), que es quien financia el Observatorio de Hidratación y Salud y a quien la Organización Médica Colegial ha dado su generoso respaldo científico-técnico. Es evidente que se trata de un titular absolutamente tendencioso, como tendencioso es que este benéfico Observatorio ponga un especial énfasis (y así lo dice explícitamente la catedrática de nutrición de la Facultad de Farmacia de la Universidad Complutense que co-presentó el estudio) en la importancia de "beber variedad de bebidas: agua, infusiones, refrescos, zumos, lácteos, etc. El sabor de las bebidas ayuda a beber lo necesario". Y así como  no existe evidencia científica sobre la necesidad de hidratarse con un volumen determinado de líquido al día, lo que sí es bien conocido y está bien respaldado por evidencias epidemiológicas es que el consumo de refrescos y zumos con azúcares añadidos es un importante factor de riesgo de obesidad y desarrollo de enfermedades renales o diabetes, a pesar de los esfuerzos de la industria por adulterar ensayos clínicos y negar la evidencia. Al menos, debería haber existido una mención de la OMC, especialmente dirigida a adolescentes y jóvenes, al riesgodel abuso de la ingesta de líquidos envasados con azúcares añadidos.

Pero lo más lamentable es que un organismo como la OMC, que tiene entre otras la función de ayudar a la población a saber separar el trigo (la evidencia científica médica) de la paja (las maniobras orquestales en la oscuridad de la industria), coopere en un acto puramente publicitario de Pepsicola, Schweppes o Redbull, presentando un estudio de parte, es decir, financiado por la propia industria. Espero, al menos, que a la OMC le haya salido suficientemente rentable vender su alma al diablo, ya que el ejemplo que han dado es deplorable.

Puestos a ello, me quedo con SEMERGEN (una de las tres sociedades de médicos de atención primaria), que prefiere facturar al Instituto de Investigación Agua y Salud, financiado por la Asociación Nacional de Empresas de Aguas de Bebida Envasadas (Aneabe) y que se conforma con promover la ingesta de dos litros de agua al día. Y ni mención  -¡claro!-  a los refrescos.

2 comentarios:

  1. Hace unos años yo me planteé de dónde habíamos sacado que había que beber dos litros de agua al día aún sin tener sed ya que continuamente lo aconsejamos en las consultas de AP. Hicimos una revisión de la literarura científica, publicada en Index, y... ¡sorpresa! no había ninguna evidencia científica para afirmar que una persona sana tuviera que esforzarse en beber dos litros de agua diarios. Todos los estudios estaban financiados por compañías de agua mineral y/o refrescos.Increible lo de estas campañas, lo malo es que calan en la población y luego en las consultas te preguntan acerca de esto o te vienen los pacientes con su botella de agua en la mano bebiendo sorbitos a cada ratito como diciendo "mire como me cuido". No nos podemos tragar todo lo que nos venden. Saludos

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  2. Gracias por tu comentario y tu refuerzo de la tesis de mi entrada, Susana. Lo cierto es que hay algunas industrias, como la del tabaco, el alcohol o los medicamentos que están permanentemente (y merecidamente) en el punto de mira de políticos y científicos. Incluso la de alimentos está empezando también a ser cuestionada en sus prácticas, por cosas como la sal o las grasas trans. Pero la de las bebidas no alcohólicas (agua y refrescos) siempre se va de rositas porque parecen el lado sano del espejo al compararlas con las otras, aunque sus prácticas sean exactamente las mismas: conseguir que profesionales y asociaciones científicas (muchas veces montadas o financiadas por la propia industria) digan que fumar moderadamente no es malo, que este medicamento está mejor indicado que el de elección, que tomar dos o tres copas de destilados al día es magnífico... o que hay que beber 3 litros de líquido al día. Gracias de nuevo y un saludo.

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