Diez días sin publicar una entrada es algo que nunca le había ocurrido a este blog, ni siquiera durante las vacaciones de agosto. Muchos pensaréis que se trata de un larguísimo puente ocioso de su administrador. Pues no, ni puente, ni ocioso: he empleado la primera parte del puente en acabar de preparar unas clases y la segunda, jueves y viernes, en impartirlas.
Colaboro en el Master de Salud Pública Internacional de la Escuela Nacional de Sanidad, compartiendo dos medias maratones (¡15 horas de clase en dos días!) con un grupo variopinto de alumnos inteligentes, preparados y colaborativos, buena gente, buenos profesionales de tres continentes: América (Argentina, Bolivia, Brasil, Haití, Perú y Parguay), África (Guinea Ecuatorial) y Europa (Bélgica y España). Médicos, enfermeras o fisioterapeutas, pero también biólogos, nutricionistas o gestores.
Aunque probablemente nunca leerán esto, les mando un cariñoso y agradecido saludo a todos ellos. He aprendido mucho de vosotros, gracias.
El módulo del máster se titulaba 'Métodos cualitativos de investigación en salud pública'. Hubo mucho de esto, pero también algo de otros temas relacionados (nunca se debe intentar poner puertas al campo siempre que aprendamos algo).
Muy en resumen, en 15 horas hemos ensayado un 'focus group' (y cómo debe dirigirse), esbozado cuestionarios para paneles delphi y guiones para entrevistas, refinado un grupo nominal y, finalmente, diseñado un proyecto de investigación (cuali-cuantitativo) completo, desde la cruz hasta la firma que diría un castizo. Y, claro, unas cuantas horas de conceptualización/teorización, ayudados con unos prezi que animan algo lo que tiende a resultar absolutamente aburrido (pero que, entre nosotros, lleva muchas horas -todo un puente en este caso- prepararlos, para qué vamos a negarlo).
Divertido, interesante, enriquecedor... pero también cansado. No tiene ya uno edad para dos medias maratones como estas, en días consecutivos además (y eso que cuando empecé a colaborar con la ENS, allá por 1992, mis sesiones docentes fueron algunas veces de de siete horas de lunes a jueves y de cinco los viernes, o sea 33 horas semanales. Pero era joven (más joven, quiero decir).
Y, bueno, ahora a perfilar la versión definitiva de la conferencia de clausura del II Congreso Internacional y VIII Congreso Nacional de la Asociación de Enfermería Comunitaria, que se celebrará en Barcelona los días 16-18 de mayo, ya que he tenido el inmenso honor de que su Comité Organizador me haya invitado a cerrar el Congreso. Y además, en este importante escenario, voy a tener el placer de poder conocer personalmente a algunos de vosotros. ¿Qué más se puede pedir?
Mañana lunes, otra vez entrada. De nuevo por aquí. Y encantado.
