Generalizando, y sin duda con honrosas excepciones, las organizaciones colegiales tienden a ser instituciones opacas, muy especialmente aquellas que han desarrollado y mantienen oscuras corporaciones empresariales público-privadas al margen de los objetivos establecidos en los estatutos colegiales, de las que no resulta muy difícil sospechar que se lucran a título particular quienes las han generado a título corporativo.
El Consejo General de Enfermería es un alumno aventajado en estas dudosas prácticas con su Grupo Corporativo Organización Colegial de Enfermería, ya denunciado anteriormente desde el propio interior de la organización colegial, que incluye a empresas como la Escuela de Ciencias de la Salud, la Fundación Salud y Sociedad, la Fundación Pro-Instituto Superior de Investigación, Enfermeras para el Mundo, el Instituto Superior Iberoamericano de Acreditación y Normalización, Cofunsalud, Bratelk SL, E-Network Salud, Enfermería Hábitat..., más otras empresas relacionadas como eNursingbestpractices, que se supone que es del Consejo, pero que en realidad pertenece a la organización 'de la familia' Mibox Technology, que comericaliza lo que se supone que era la aplicación estrella del CGE para la prescripción enfermera, y que recientemente ha sido premiada por el brazo científico armado del Consejo (deplorable deriva la de su presidente, que ha desengañado a un buen número de profesionales honestos que creían en él, me consta), la Unión Española de Sociedades Científicas de Enfermería, UESCE.
Las instituciones colegiales, corporaciones de derecho público, no solo deben ser honestas sino que, como la mujer del césar, también deben parecerlo. Y algunas, como es el caso, apestan.
Por cierto, por si a alguien le interesa, el Grupo Corporativo Organización Colegial de Enfermería busca un periodista para su Departamento de Comunicación.
Bien, todo esto viene a cuento porque el pasado 29 de marzo dediqué una entrada a demostrar que existen organizaciones colegiales que sencillamente 'se pasan por el forro' algunas cosas que las leyes disponen, especialmente todo aquello que tenga que ver con la transparencia. Ponía como ejemplo el incumplimiento de lo establecido en el artículo 11 de la denominada 'Ley Ómnibus' acerca de la obligatoriedad de publicar en las web colegiales las memorias económicas, algo que muchas organizaciones colegiales incumplen -entre ellas y de manera destacada para este blog el Consejo General de Enfermería- y otras sólo cumplen de manera zafia.
Esta entrada tenía que ver con la apertura a debate público del anteproyecto de ley de transparencia, acceso a la información pública y buen gobierno, por parte de la Vicepresidencia del Gobierno de España, y sugería que, como acababa de hacer yo, se participara en este debate proponiendo una inclusión explícita de los colegios profesionales dentro de su ámbito de aplicación. Afortunadamente, el foro Tablón en Blanco enlazó la entrada del blog e hizo suya la propuesta, llegando así a sus miles de suscriptores.
Ignoro cuántos profesionales hicieron efectiva la sugerencia a través de la web de la Vicepresidencia del Gobierno, pero lo cierto es que parece que lo hemos conseguido. En la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros del pasado viernes 18 de mayo, la Vicepresidenta Soraya Sáez de Santamaría así lo anunció. Es sin duda un paso en la dirección correcta, una pequeña victoria, sólo queda esperar que no se frustre, porque unas instituciones de derecho público, como son las colegiales, no se puede permitir que sean gobernadas como si fueran cotos privados, utilizando de manera presuntamente irregular y con absoluta impunidad las cuotas de sus colegiados.
Es una pequeña victoria en la vía de la democratización y transparencia de corporaciones de derecho público que, como la mujer del César, no sólo deben ser honradas, sino también parecerlo. Y hoy no lo parecen.
Ojalá

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