Me da pena la mucha razón que tienes . Dejo el comentario en anónimo, ayer cdo leí la noticia seme cayo la cara de vergüenza, me entro el cabreo y desde luego, esto no lo vamos a consentir. Pensé lo mismo que tu, que esta gente vende a su madre o lo que haga falta, en este caso venden a la aenfermeria, a la que deberían defender, pero estos solo defienden su cuenta corriente
Hola, quien seas, bienvenido. Me gusta eso de "esto no lo vamos a consentir", es una invitación a luchar por lo que no es justo, aunque hay que ir dándole forma... Un saludo
Muy interesante... El problema de la objeción de conciencia es cuando se deja sin prestaciones reconocidas por la ley a una persona que tiene derecho a ellas (por ejemplo no vender pildora del día después en la única farmacia abierta de toda la ciudad)[cosa que se hace impúnemente] Sin embargo, en este caso la objeción de conciencia dará más prestaciones a una serie de personas. ¿Dónde está el problema? ¿Estamos moralmente obligados a cumplir con una ley injusta? No lo tengo claro... Las enfermeras que desean hacer esta labor altruista fuera de la jornada laboral ya lo hacen a través de ONGs (y son muchas) Recuerdo los tiempos de la objeción de conciencia con la mili... al final... ejército profesional... Un saludo!
Hola, dotdos, felicidades por tu nueva aventura bloguera. Que conste que yo no soy un gran fan de la objeción de conciencia, creo que muchas veces se esconde detrás de ella el egoísmo y/o la caradura. Pero me resulta alucinante (y elocuente) la prisa que se ha dado el CGE en saltar al debate público de la mano de un gobierno que está yendo ansolutamente en contra de los valores profesionales enfermeros. Esto sólo es oportunismo. Un saludo.
Me da pena la mucha razón que tienes . Dejo el comentario en anónimo, ayer cdo leí la noticia seme cayo la cara de vergüenza, me entro el cabreo y desde luego, esto no lo vamos a consentir. Pensé lo mismo que tu, que esta gente vende a su madre o lo que haga falta, en este caso venden a la aenfermeria, a la que deberían defender, pero estos solo defienden su cuenta corriente
ResponderEliminarHola, quien seas, bienvenido. Me gusta eso de "esto no lo vamos a consentir", es una invitación a luchar por lo que no es justo, aunque hay que ir dándole forma... Un saludo
EliminarMuy interesante...
ResponderEliminarEl problema de la objeción de conciencia es cuando se deja sin prestaciones reconocidas por la ley a una persona que tiene derecho a ellas (por ejemplo no vender pildora del día después en la única farmacia abierta de toda la ciudad)[cosa que se hace impúnemente]
Sin embargo, en este caso la objeción de conciencia dará más prestaciones a una serie de personas.
¿Dónde está el problema? ¿Estamos moralmente obligados a cumplir con una ley injusta? No lo tengo claro...
Las enfermeras que desean hacer esta labor altruista fuera de la jornada laboral ya lo hacen a través de ONGs (y son muchas)
Recuerdo los tiempos de la objeción de conciencia con la mili... al final... ejército profesional...
Un saludo!
Hola, dotdos, felicidades por tu nueva aventura bloguera. Que conste que yo no soy un gran fan de la objeción de conciencia, creo que muchas veces se esconde detrás de ella el egoísmo y/o la caradura. Pero me resulta alucinante (y elocuente) la prisa que se ha dado el CGE en saltar al debate público de la mano de un gobierno que está yendo ansolutamente en contra de los valores profesionales enfermeros. Esto sólo es oportunismo. Un saludo.
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