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miércoles, 20 de junio de 2012

Hay quien hace sus deberes (y quien no)

En Canadá no existen los colegios profesionales, si exceptuamos la francófona Quebec, donde existen, entre otras organizaciones, el Collège des médecins du Québec y la Ordre des infirmières et infirmiers du Québec. Curiosidades.

Pero existe una poderosa organización enfermera, la Canadian Nurses Association [CNA], que siempre ha aspirado a desempeñar un papel importante entre los lobbies sanitarios. Hace poco más de un año la CNA creó una Comisión Nacional de Expertos [National Expert Commission] con el objetivo de crear una especie de Libro Blanco que hoy mismo ha sido publicado bajo el título A nursing call to action, algo así como "un llamamiento enfermero a la acción", cuyo pdf podéis descargar aquí. Y tiene un enfoque tan pragmático que quizás pudiera servir para un ejercicio de benchmarking por estos lares. Son sólo unas 40 páginas; quienes leáis bien en inglés deberíais echarle un vistazo.

En primer lugar, plantea una discusión pública  -sí, esa que tanto asusta a los que prefieren acogerse al confortable mundo de 'enfermeras que hablan a enfermeras sobre lo estupendas que son las enfermeras'-  para que la enfermería canadiense pueda llegar a destilar los cinco temas fundamentales (top five in 5) del futuro del sistema sanitario en los que la enfermería podría llegar a aportar el mayor 'retorno de la inversión' (ROI), como dice literalmente el informe.

Luego, con bastante fundamento, plantea encontrar soluciones locales a problemas globales, es decir, metas generales del servicio de salud canadiense, Medicare, centradas en el paciente y la familia que puedan ser alcanzadas mediante "soluciones locales hechas a la medida de la gente". Y siguen otros enunciados como...
  • Implement primary care for all. We can achieve and afford care for all ["Implantar una atención primaria universal. Podemos conseguir y sostener una atención sanitaria para todos"].
  • Invest strategically to improve the factors that determine health. Rebalance the way we invest in health ["Invertir estratégicamente para mejorar los factores determinantes de la salud. Reequilibrar la forma en que invertimos en salud"].
  • Pay attention to canadians at risk of falling behind. Focus resources where they are more needed ["Prestar atención a los ciudadanos en riesgo de exclusión. Concentrar los recursos allí donde sean más necesarios"].
  • Think health. We urge governments to integrate heatlh in all policies ["Pensar en salud. Exigir a los gobiernos salud en todas las políticas"].
  • Prepare the providers. A new system needs new service providers ["Formar a los proveedores. Un nuevo sistema exige nuevos proveedores"].
  • Use technology to its fullest. 21st century health care demands 21st century tools ["Usar la tecnología hasta el máximo de su capacidad. La atención a la salud del siglo XXI exige herramientas del siglo XXI"].
Entre otras cosas interesantes, dice: "Es importante que los lídres enfermeros preparen a las enfermeras para poder satisfacer las demandas de un sistema sanitario renovado, incluyendo los roles de navegadores por el  sistema (navigators), gestores de casos o coordinadores de cuidados para apoyar un sistema de salud centrado en los pacientes y las familias".

Lo que más me ha llamado la atención (y es algo que en algunas ocasiones ya he planteado) es que, para la CNA, los desarrollos enfermeros de futuro no pasan por pensar exclusivamente en aquello que le conviene a la enfermería, sino en aquello que le conviene a la sociedad y a los pacientes en lo que la enfermería pueda aportar un valor añadido diferencial en calidad, seguridad, eficacia, eficiencia, sostenibilidad financiera, bienestar, satisfacción, etc. Es decir, un planteamiento inteligente con mentalidad y visión estratégica.

Igual que aquí, con la organización legalmente monopolizadora de la representación de la enfermería española, el Consejo General de Enfermería, dedicándose a hacer caja engañando al personal en lugar de hacer su trabajo. Y la mayor parte de las enfermeras y enfermeros consintiéndolo. Genial...

martes, 11 de octubre de 2011

Médicos, enfermeras y otros animales

Los amigos de La Comisión Gestora™ nos contaban ayer la historia de unas colaboraciones con el periódico español Diario Médico sobre las relaciones de las enfermeras con los médicos (al que ya hice referencia en una entrada en este blog) y de los médicos con las enfermeras (además del primer editorial escrito en Diario Médico por enfermeras, como desvelan ellos en su entrada). Lo cuentan con desengaño y un punto de desesperación por la aparente incapacidad de la profesión enfermera para hacerse visible como profesión facultativa cualificada o de los médicos para querer entender la necesidad de unas relaciones de mutua interdependencia, aportando cada cual, dentro de sus capacidades y competencias propias, sus mejores (y más interesantes para el sistema) aportaciones.

Evidentemente, existe un fuerte sustrato cultural, anclado en la noche de los tiempos, que impide a los galenos ir adaptando sus puntos de vista y sus actitudes a las nuevas realidades. Muchos, (yo creo que una mayoría en los hospitales, probablemente muchos menos en AP), sigue comportándose como si tuvieran al lado a sus Ayudantes Técnicos Sanitarios y no a profesionales muy bien formados y preparados, capaces de aportar a la sanidad, a los centros y a los equipos multidisciplinarios mucho más de lo que por lo general se les permite. Y de aliviarles algunas cargas de trabajo de esas de las que denostan; pero esta es otra historia.

Peor para ellos, y lo digo con pesar porque admiro mucho a los médicos a pesar de algunos que conserven algunos hábitos malsanos, como tender a creerse el centro del universo sanitario, una especie aparte en este ecosistema.

Y digo peor, porque más les costará adaptarse a unos servicios de salud radicalmente distintos que veremos dentro de no más de 15 ó 20 años, en los que, por ejemplo, no habrá pediatras en los centros de salud, ya que el seguimiento al niño sano lo harán las enfermeras especialistas en pediatría; en los que las enfermeras de práctica avanzada [EPA] sean la puerta de entrada al sistema, tanto en AP como en ingresos no programados (urgencias); en los que, en numerosos ámbitos asistenciales, en lugar de ser la enfermera un recurso del médico, lo sea el médico de la enfermera, con un rol de consultor, ya que será ella quien le derive a los pacientes para que se hagan cargo de sus necesidades médicas (una vez resueltas, en su caso, las de enfermería, incluida la prescripción farmacéutica básica); en los que sean las enfermeras comunitarias quienes realicen un seguimiento continuo en la comunidad y en sus consultas de los pacientes crónicos pluripatológicos para garantizar el seguimiento de sus tratamientos médicos y de enfermería, la adopción de hábitos de vida saludables, el comportamiento del entorno familiar y social, etc. y decidan (en colaboración con el médico, claro, pero no al revés) cuándo es preciso modificar las revisiones médicas pautadas.

En esa vía caminan los servicios sanitarios más avanzados, especialmente en los Estados Unidos, y ya sabemos que todo lo que se aplica allí acaba llegando aquí, desde los DRG hasta los sistemas de incentivos. Estos servicios sanitarios serán  - a la fuerza ahorcan-  más eficientes en términos económicos, pero también más eficaces y seguros en términos sanitarios. Y en ellos, con sólo un poco de buena voluntad, médicos y enfermeras trabajarán más a gusto en una relación, ni dependiente, ni independiente, sino interdependiente, en que las enfermeras ejercerán el papel fundamental de coordinación de recursos, sirviendo como verdadera bisagra de los servicios asistenciales.

La anécdota: Cuando se debatía la llamada Ley del Medicamento, la Organización Médica Colegial presentó sus alegaciones al Ministerio de Sanidad sobre la tímida regulación 'prescripción enfermera' y decía literalmente (el remarcado es mío):

"Que nadie otorgue ayudas al medico que ni ha pedido ni debe pedir. La discordancia surge cuando precisamente y alegando falta de tiempo del medico el Ministerio de Sanidad quiere otorgar a la enfermería actividades propias del médico, cuando las mismas son éticamente rechazables en tanto pueden ser perjudiciales para la salud y la seguridad del paciente, lo que en determinados casos y con la suficiente dimensión puede devenir en un problema de salud pública. Seria paradójico que el médico dedique su tiempo a limpiar el instrumental y que la enfermería u otros profesionales sanitarios prescriban por él".
Con estos niveles intelectuales es imposible hacer nada, así que aquellos polvos han traído estos lodos, de tales líderes, tales actitudes en la base. Y conste que ya quisiera el CGE haber evolucionado siquiera la décima parte que la OMC (por cierto, el lumbreras responsable del texto, no sólo sigue en la OMC, sino que ha ascendido).

[Nota.- El título no trata de ser insultante o despreciativo; está inspirado en el libro de Gerald Durrel Mi familia y otros animales]