La tercera entrega es Un serio problema de imagen pública y está tomada literalmente así de mis notas:
La enfermería tiene un serio problema de imagen pública, un severo déficit de visibilidad social. Algo de culpa tiene en ello: ¿Tan difícil es redactar un documento en el que se explique a los ciudadanos, en términos sencillos pero convincentes, las razones por las que la enfermería es -y debería ser considerada como- una profesión independiente y autónoma, con bases científicas y ámbitos disciplinares propios, que desempeña unas funciones exclusivas que nadie que no tuviera formación enfermera podría desempeñar?No debería serlo, pero parece que sí lo es, porque yo nunca lo he visto. Sólo he visto textos donde enfermeras explican a enfermeras lo importantes y cualificadas que son las enfermeras. Y entonces, claro, resulta que el problema es más estructural que funcional. Hagáis lo que hagáis siempre seréis observados con desconfianza si tratáis de retar el orden establecido sin explicar convincentemente cuál es la utilidad social de los cambios promovidos, es decir, en qué beneficiarían realmente a los pacientes y contribuyentes unos nuevos equilibrios de poder en los que la enfermería obtuviera mayores cuotas de autonomía e independencia. Y en ese terreno, bien abonado por la desconfianza, cala fuertemente en la gente el sencillo mensaje de los bien engrasados aparatos de propaganda del lobby profesional médico: que lo único que busca la enfermería son beneficios propios, un “quítate tú para ponerme yo”.
¿Se ha explicado a los ciudadanos, a los pacientes, en qué les beneficia personalmente que las enfermeras puedan recetar medicamentos? ¿O que estudien cuatro años en vez de tres, asumiendo el contribuyente en su mayor parte el coste de esta extensión? ¿Se les ha explicado qué es lo que estudian durante cuatro largos años para acabar siendo las ayudantes de los médicos que hacen lo que les ordenan? Porque no es bueno engañarse: así es como el imaginario social visualiza a las enfermeras y nadie parece hacer el más mínimo esfuerzo para desmontar esa obsoleta y dañina visión.
Y, ya fuera de mis notas de Jaén, añado sobre la marcha: con lo que sabemos a día de hoy, a partir de las evidencias, no del voluntarismo, sobre el enorme potencial de la enfermería para desatascar algunas de las obturadas cañerías del Sistema Nacional de Salud, ¿por qué nadie es capaz de verbalizarlo y argumentarlo contundentemente para que la enfermería acabe por formar parte, de manera definitiva e incontestable, de las (escasas) respuestas inteligentes a su crisis de sostenibilidad?Como lo explica Suzanne Gordon, que es ciudadana de un país (los Estados Unidos) uno de cuyos problemas sanitarios más graves es la gran escasez de enfermeras,“Quienes no somos enfermeras –la mayor parte de los cuales algún día seremos pacientes– tenemos un interés claro en ayudar a que las enfermeras obtengan mayores recursos educativos. Pero ese interés social en la educación enfermera y su financiación depende de la seguridad que tengamos de que las facultades de enfermería producirán gente que quiera cuidar de nosotros cuando estemos enfermos. Si una formación de cuatro años para ser enfermera resulta deseable será porque la educación resolverá la escasez de enfermeras, no los problemas de inferioridad del estatus profesional de la enfermería”.Cambiemos “la escasez de enfermeras” por cualquier otro de los grandes problemas percibidos por los usuarios y organizaciones (ineficiencias, costes inexplicados, listas de espera, atención personalizada, yatrogenia, variaciones injustificadas en las prácticas médicas, cuidados terminales, seguimiento de crónicos, modificación de estilos de vida...) y entenderemos perfectamente lo que Gordon quiere decir.
Por favor... ¡Si no es -no debería ser- tan difícil!


De acuerdo completamente contigo, en alguna otra ocasión como el dia de la visibilidad enfermera promovido por Cuidando.es he manifestado que nos faltan campañas publicitarias del tipo "Hable/consulte con su enfermer@" igual que hacen otros colectivos. En el campo de la educación para la salud, el seguimiento del enfermo polimedicado, el crónico, salud infantil, educación sexual etc. Una buena forma sería por medio de charlas informativas, una buena forma mientras cobracon mas fuerza la enfermería escolar.Es más la educación sexual es asumida muchas veces por otros colectivos que a su vez tienen que formarse/informarse sobre el tema por no ser de su competencia. Pero por otra parte ¿sabemos qué es lo que quiere el paciente/usuario?acostumbrado al todo gratis muchas veces desde la propaganda partidista y política que se ha venido haciendo hasta el momento de crisis actual, se ha instado a la utilización o sobre-utilización de determinados servicios (elegir médico, solicitar pruebas preventivas, disminución de listas de espera) gestionados estos servicios desde la atención especializada en la mayoria de las ocasiones, con lo cual se ha ninguneado incluso al médico de A. Primaria pidiendo directamente ser vistos por el especialista. Siendo así, ¿en qué lugar quedamos la enfermería?. En el momento que se empiece a primar la salud sobre la enfermedad, publicitar la salud, conservar/mantener la salud ahí es donde tiene un campo importante nuestro colectivo. En el caso de los ya diagnosticados de alguna dolencia promover hábitos para evitar empeorar y ayudar a mantenerlos.Muchas gracias por toda esta labor que vienes realizando como observador objetivo de nuestra profesión.
ResponderEliminarGracias a ti, Carmen. Tienes mucha razón en lo que dices, pero creo que el problema es el 'taponamiento' institucional que vive hoy la profesión: quien podría y debería asumir esta tarea pedagógica que comentas no lo hace (está en otros asuntos) y tapona a quienes sí podrían (podríais) hacerla.
ResponderEliminarYo creo que muchas enfermeras de este 2.0 a quienes sigo, que habéis demostrado que tenéis buenas ideas, manejáis bien los medios técnicos y tenéis un cierto carisma profesional deberíais plantearos algún tipo de acciones conjuntas enfocadas hacia el mundo exterior, hacia la sociedad. No se me ocurre otra estrategia para ganar en visibilidad e imagen pública. Un saludo.
El Manifiesto publicado por el Foro de la Profesión Enfermera intenta incidir en estas cuestiones y tiende una mano, sino intenta provocar un detonante de reflexión sobre estas prerrogativas y esa necesidad de viajar en esa dirección.
ResponderEliminarPero para lograr el reconocimiento, es necesario mostrar resultados. Debemos trabajar en evaluar nuestras intervenciones y ver el impacto que tienen sobre el bienestar de la sociedad. De otro modo, estamos hablando de marketing, sin mas.
ResponderEliminar