---------------- archivoefe: No sólo más amplio, también más profundo

miércoles, 28 de marzo de 2012

No sólo más amplio, también más profundo

Me ha gustado mucho esta expresión que he encontrado en un artículo del prestigioso periódico progresista The Huffington Post: It's not just that nursing is becoming a broader field; it's becoming deeper, too. Me parece que esta forma de definir el campo de conocimiento y actuación de la enfermería, como algo no sólo más amplio, sino también más profundo, es magnífica y la pienso adoptar (mejor dicho, la acabo de adoptar) como síntesis de mi visión sobre la profesión enfermera y sobre las coordenadas en torno a las cuales debería sustentarse un mejor futuro para las enfermeras y sus pacientes.

No es frecuente encontrar en la prensa generalista (sí de vez en cuando en alguno de sus blogs, normalmente por parte de alguna enfermera invitada) artículos de fondo donde, sin venir al hilo de ninguna historia, suceso o hito, se reflexione sobre los cambios en los roles de la enfermería. Y eso sólo puede deberse a que, más allá de la retórica, están teniendo un impacto cierto en la configuración de algo tan vital y esencial como los sistemas sanitarios y, por tanto, en la sociedad:

Es más que saber cómo realizar tareas y procedimientos; se trata de convertirse en un miembro más eficaz del equipo sanitario y de saber manejarse dentro de los sistemas clínicos (...) La enfermería se ha vuelto más compleja de lo que nadie pudiera haber imaginado hace una generación. Ahora es fundamental no conformarse con ser un gran cuidador, sino también un gran innovador. Las demandas de asistencia sanitaria piden a gritos una nueva generación de pensadores que quieran convertirse en agentes de la innovación en los cuidados. Es una profesión para gente intelectualmente curiosa que hace de toda su vida un aprendizaje.
Sin embargo, a pesar de que la enfermería sigue evolucionando a través de nuevas estructuras hospitalarias, 'gadgets' increíbles y retos políticos, el corazón de la profesión continúa siendo el mismo. Sean cuales sean las herramiemtas y tecnologías, el trabajo de la enfermera continuará siendo el de cuidadora y defensora de las personas más enfermas y vulnerables de nuestras comunidades.
Estoy totalmente de acuerdo: esta capacidad, que debe ser estimulada porque hoy existen debilidades importantes, para conciliar sin problemas ni complejos el alma y el cerebro enfermero, la ciencia y la humanidad, la tradición y la innovación, debe ser el reto fundamental de la próxima generación de enfermeras y las de hoy deberéis asumir que aunque los cambios trascendentales que están por llegar quizás no los vayáis a vivir en activo, si no dedicáis parte de vuestro esfuerzo a poner los cimientos esos cambios no llegarán nunca jamás.

Nota.- El autor del artículo, Charles Tiffin, es profesor, periodista y escritor especializado en políticas públicas y profesionales (no específicamente sanitarias) y, a pesar de ser de un país tan diferente al nuestro como es Estados Unidos, también conoce con una cierta profundidad las políticas europeas. Desconozco  -anticipándome a los maliciosos de turno, que siempre acaban incidiendo en lo mismo-  si tiene relaciones estrechas con alguna enfermera (o enfermero) y quiere ganar puntos. Y, en realidad, el artículo está escrito con el objetivo de defender e incentivar un mejor recorrido formativo básico de las nuevas generaciones de enfermeras, concretado en la obtención generalizada de un BNS (Bachelor in Nursing Sciences), algo así como nuestro paso de diplomatura a grado (pero más en serio).

3 comentarios:

  1. Hola:
    Me gusta ver una entrada tan positiva en estos tiempos que corren y por supuesto me encanta ver que hay periodistas especializados (gracias Juan por descubrirlo y compartirlo), para los que el valor de la enfermería va más allá de la sola necesidad de desarrollar adecuadamente unas tareas que pueden ser realizadas por cualquier persona bien entrenada para ello (tomar TA, curar una vía, poner una inyección), y que el verdadero valor de la enfermería está en el conocimiento. Es genial esa idea de definir el "campo de conocimiento y actuación de la enfermería, como algo no sólo más amplio, sino también más profundo", y poder ser la propia enfermería la que gestione su conocimiento hacia la innovación (me gusta como dice el autor del artículo Charles Tiffin, Gran cuidador=gran innovador) cuestión esta que precisa de la formación, la investigación, la interrelación y el posicionamiento. En realidad creo que tiene toda la razón. La sociedad está cambiando, las relaciones socio-sanitarias son diferentes, el empoderamiento del paciente, la enfermedad se cronifica, etc., cuestiones que precisan de muchas otras formas de entender la asistencia y el cuidado, así que vamos a innovar, vamos a seguir siendo las primeras líneas de investigación y trabajo en raza, religión y género (lo dice Charles Tiffin) o a desarrollar otras, y vamos a poner nuestro valor en el conocimiento a través de "gente intelectualmente curiosa que hace de toda su vida un aprendizaje", es decir, la enfermera. ¿por qué no? Gracias y un saludo. Virginia Salinas

    ResponderEliminar
  2. A veces tengo la impresión que desde fuera se percibe mejor el potencial que tiene la enfermería. Creo que muchos de los compañeros con los que trabajo se sonreirían al leer ese artículo (sonreirían amargamente) porque desde una planta de hospital es difícil tener esa visión de la profesión. Pero lo cierto es que somos un colectivo mucho más “inquieto”, por decirlo de alguna forma, que otros. En mi hospital los cursos de formación continuada los solicitan mayoritariamente enfermeros, también participan más que los médicos en proyectos de mejora, estamos trabajando con sistemas informáticos de registro mientras que los médicos se resisten a emplearlos. Esto último tal vez pese a muchos de mis compañeros, pero esa informatización ha sido prioritaria para las direcciones de enfermería que ha habido, lo que es una visión de futuro avanzada. Y todo esto mientras el trabajo es cada vez mayor y más complejo. Y, como dice Charles Tiffin y tú has destacado, sin perder nuestra identidad: “Cualesquiera que sean las herramientas y tecnologías, el trabajo de la enfermera seguirá siendo el cuidador y el defensor de los miembros más enfermos y vulnerables de nuestras comunidades.”
    Ahora hace falta que nos lo creamos y seamos capaces de poner esos cimientos que nos dices.
    Gracias por acercarnos este artículo Juan, como dice la compañera en el comentario anterior, se agradece una visión tan positiva.
    MªÁngeles

    ResponderEliminar
  3. Hola, Virginia y Mª Ángeles, gracias por vuestros comentarios tan reflexivos. Mi comentario a los vuestros es muy sencillo: si supiérais lo evidente que resulta esta visión para quienes nos interesamos desde fuera, no os lo creeríais. No sólo Taffin, también he realizado comentarios sobre publicaciones de la periodista y escritora norteamericana Suzanne Gordon, creo que recordaréis alguno, si no podéis buscarlos en el blog. Y todos coincidimos -no es que yo pretenda ponerme a su altura- en que la dimensión humana no puede seguir invisibilizando a la científica y quienes, desde la propia profesión, continúan enfatizando los valores enfermeros (compasión, humanidad, vocación) para poner en valor a la enfermería no sólo cometen un grave error, sino que causan un gran daño al futuro de la enfermería. Un futuro que está ahí al lado si se trabaja en la dirección correcta (y aquí volvemos al grave problema del nefasto liderazgo corporativo... siempre acabo en lo mismo, qué le voy a hacer). Gracias de nuevo por entrar de vez en cuando a reflexionar en esta, vuestra casa.

    ResponderEliminar