Ya he hecho referencia en algunas entradas a la crisis de imagen de la enfermería británica (uno de los principales referentes imaginarios, creo que junto con Canadá, de las enfermeras españolas), tocada duramente por noticias de mala praxis y hasta criminales protagonizadas por enfermeras de los que la prensa se hace eco con santa -y justa- indignación, a un ritmo de dos o tres veces a la semana (las dos últimas, aquí y aquí, ambas esta vez en Escocia), así como por una turbia historia de rencillas, torpezas e indolencias de su órgano regulador, el Nurse & Midwifery Council, algo que también he comentado hace poco en el blog.
Pero estamos en verano y hoy ya nos ha mentido y pisoteado bastante, así que es mejor hablar de algo positivo, la otra cara de la moneda, aunque sea abroad, por ejemplo la imagen pública de la enfermería en Estados Unidos, un país que se ha convertido en semillero de innovaciones en diferentes áreas asistenciales, muy especialmente en problemas de su muy deficiente atención primaria y del abordaje de los pacientes con patologías crónicas complejas (ver por ejemplo, esta entrada del blog). En EEUU, la enfermería empezó a ver reconocido su rol de profesión sanitaria autónoma e interdependiente ya en los años 60 del siglo pasado; el efecto mercado en la libre elección de lugar de ejercicio por parte de los médicos de atención primaria obligó en su momento a sobreformar a miles de enfermeras para que las áreas rurales, sobre todo las más deprimidas, no quedaran sanitariamente desatendidas. Ello está en la raíz de los roles avanzados enfermeros, hoy en día absolutamente consolidados y extendidos por todo el país (más en unos estados que en otros, desde luego, debido a unas heterogéneas y cambiantes normativas). Y esta historia confirma que los avances reales de una profesión son mucho más probables cuando, en realidad y no sólo como ficción de unas élites sobreactuadas y victimistas, tratan de dar respuesta a los problemas reales del mundo real.
Y como no podría -o al menos no debería- ser menos, la enfermería es la profesión con mejor imagen pública en EEUU: el prestigioso instituto de opinión Gallup realiza cada año una encuesta sobre la imagen de las profesiones y, como resalta la nota de prensa de la última de ellas (diciembre de 2011), nurses consistently top the list, having done so each year since they were first included in 1999 -- apart from 2001, when firefighters were included on a one-time basis to measure public support for them after their heroic actions on 9/11 ["las enfermeras lideran el ranking de manera consistente desde que fueron incluidas por primera vez en 1999, si exceptuamos 2001, cuando los bomberos fueron incluidos por primera y única vez para medir el apoyo que recibieron tras su heróica actuación el 11 de septiembre"]. Aquí está el ranking, que se comenta por sí solo (por arriba pero también por abajo si tenéis curiosidad):
Una lección a aprender: dar respuesta a los problemas de la gente y de las organizaciones sanitarias, por encima de los de las élites enfermeras, es rentable al menos en términos de prestigio social, algo de lo que están muy necesitadas las enfermeras.
Moraleja: no fiarse nunca de las élites enfermeras que viven del cuento a vuestra costa. Y en todo caso, para no ser injustos, tratad de distinguir el trigo de la paja.


Siempre es agradable encontrarse con noticias tan positivas como esta. Un claro contraste con la crisis enfermera del Reino Unido y, como bien apuntas, un reflejo de los beneficios que supone el que una profesión se adapte para dar respuestas a las necesidades reales detectadas. No en vano ese movimiento de los 60 inició la consolidación de la enfermería de práctica avanzada (las ya famosas nurse practitioner entre otros roles) donde las enfermeras estadounidenses supieron ampliar los horizontes de su ámbito de práctica extendiendo sus competencias para dar respuesta a las necesidades de salud de grupos marginales en el ámbito de la atención primaria. 50 años después la enfermería estadounidense es la profesión mejor valorada por la sociedad de ese país. En este proceso rápido de adaptación y respuesta de la profesión, imagino que en algo habrá ayudado la regulación profesional descentralizada que es algo prácticamente único en el mundo, en el que las "boards" profesionales tienen la capacidad de regulación a nivel estatal/local, con lo que la legislación sobre estándares, ámbito de práctica y competencias profesionales ocurre de "abajo hacia arriba", al contrario de como funciona el sistema en nuestro páis (y en la mayoría). Algo deberíamos aprender de EEUU (que por otra parte tanto suelen ser objeto de crítica de manera general) en este sentido, por ejemplo para abordar la regulación de los roles emergentes de práctica avanzada que empiezan a despuntar por aquí, aunque nuestro sistema legislativo monolítico y lento no es un punto a favor, precisamente. Y nuestras "élites enfermeras" tampoco.
ResponderEliminarUn saludo y buen verano (con recortes incluídos).
Totalmente de acuerdo contigo, los sistemas políticos y sociales que se basan en regulaciones generales y abiertas que permiten los cambios de abajo arriba son mucho más dinámicos que los burocráticos de la Vieja Europa donde absolutamente todo es objeto de regulación centralizada, el famoso 'café para todos'. Y así nos va... Un saludo y gracias por tu comentario.
EliminarDebemos beber las mismas fuentes, jajajajaja.
ResponderEliminarhttp://saludconcosas.blogspot.com.es/2011/07/hablemos-de-etica-y-de-confianza.html
Un abrazo
Si no fuera porque me conozco, diría que te plagio, aunque, eso sí, espero un año para que no se note (y de paso actualizo los datos...). Un abrazo.
EliminarSana envidia (si es que eso existe) es lo que siento al leer esta entrada sobre las enfermeras en EEUU tanto por un sistema que crece a base de realidades desde abajo como por la adaptación de la que han sido capaces. Aquí, ahora menos que nunca, ni se mide ni parece importar la calidad asistencial y los cargos en gestión se dan por empatía política y no por la demostrada valía de las personas en su campo.
ResponderEliminarReconozco que estoy algo desanimada con tanto recorte de criterios puramente económicos pero aquí en Baleares andamos tan perdidos que resulta difícil seguir adelante. Ahora vuelve a haber cambios a ver si "vemos la luz".
De todas formas resulta muy gratificante que tengan esta buena imagen ante la población.
Saludos y buen verano