---------------- archivoefe: ¡Qué atrevida es la ignorancia!

lunes, 10 de septiembre de 2012

¡Qué atrevida es la ignorancia!

Hace unos días, en el marco de unas jornadas financiadas por COFARES en la Universidad Internacional Menéndez Pelayo, bajo el título Cartera de servicios en las oficinas de farmacia, el presidente en funciones del Consejo General de Enfermería, Máximo Antonio González Jurado, quiso presentar una imagen de estadista de la que, lamentablemente, carece (y ha carecido siempre, solo que antes parecía darse cuenta y no se salía del palique prescripción-especialidades-grado). Y, aunque la mesa en la que participaba se llamaba ¿Qué tenemos y qué queremos tener como prestación farmacéutica?, se marcó un discurso político de salón, cuyo argumento básico es el siguiente: "Si (sólo) el 58% del SNS son gastos de personal y farmacia, el sistema no funciona".

Quería decir con ello, como bien glosó el equipo de comunicación del Consejo, que "no es admisible que sólo un 58% del gasto sanitario público esté destinado al gasto en personal y en farmacia, mientras el 42% esté destinado a otros gastos no siempre imprescindibles". Más en concreto, como resaltó un periodista a sueldo del Consejo (portada: "excelente intervención"; entradilla del amplio resumen de cuatro páginas: "estuvo realmente brillante") en el Sanifax del 5 de septiembre:
Tengo aquí unos datos que acabo de ver hace un momento que me acaban de entrar [sic] y que me dejan sorprendido. De 70.000 millones de euros que es el gasto sanitario público del Sistema Nacional de Salud, el gasto en personal son 30.000, el 43%. Y en farmacia, 10.600, el 15%. Estamos hablando de que el 58% es gasto de personal y gasto de farmacia. Por lo tanto, es un fraude. Si estamos diciendo que hay un cuarenta y tantos por ciento que no es ni personal ni farmacia, evidentemente hay que hacérselo ver [sic]. Esto no funciona (...) El gasto corriente es inaceptable. Mientras, se ha echado a 15.000 enfermeras a la calle en un año, eso sí que deteriora es sistema sanitario, la prestación, sin ninguna duda."
El mensaje populista es que más allá de personal y farmacia, que sólo suponen el 58% del total, el 42% restante, "no siempre imprescindible", se destina a "gastos corrientes inaceptables" y hasta fraudulentos.

Veamos los últimos datos oficiales (provisionales) facilitados por el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, correspondientes a 2010. Según ellos, el gasto total del SNS fue de 69.169 millones de euros. De ellos, 31.038 millones (44.9%) fueron destinados a gastos de personal y 13.380 (19.3%), a farmacia (recetas). Ello suma 44.418 millones, un 64.2% del total, no un 58% como afirma González.

Pero es que el gasto en farmacia (el único que, junto con el destinado a retribuir al personal le parece razonable al ilustre ponente) no es sólo el que se origina con la prescripción en recetas; habrá que  tomar en consideración el consumo farmacéutico que producen los pacientes hospitalizados (o dejar de medicarles si se juzga un gasto "prescindible"), es decir, el gasto en farmacia hospitalaria, que ascendió en 2010 a 5.800 millones, un 8.4% del gasto total, con lo cual ya hemos explicado un 72.6% del gasto "razonable" a juicio del experto.

¿En qué dispendios fraudulentos se malgasta el resto? Por ejemplo, 7.400 millones, un 10.7% del gasto total, en conciertos hospitalarios; y 1.340, otro 1,9%, en traslados de pacientes, prótesis y aparataje terapéutico. Así que ya tenemos explicado nada menos que un 85,2% del gasto sanitario total en cosas que supongo que no le parecerán "inaceptables", y menos "fraudulentas" a nuestro insigne estadista.

Otra cosa, naturalmente, es el grado de eficiencia en el consumo de los recursos que explican el gasto, sean de personal, de farmacia o de conciertos. Pero lo cierto es que González se inventa la realidad según le conviene, para tratar de aplastar preventivamente a quien cuestione su irreal discurso. Se inventa una situación mucho más grave de lo que ya es para justifticar que "a grandes males, grandes remedios",  aunque naturalmente no pone una sola propuesta concreta encima de la mesa.

Además, por si faltara algo, comparando el porcentaje de gasto asistencial directo (personal, farmacia, conciertos, prótesis...) en 2002 , que suponía un 82.4% del total, con el 85.2% de 2010, vemos que ha aumentado casi tres puntos porcentuales. Lo cual evidenciaría, siempre según esta miope mirada, que el sistema estaría mejorando su eficiencia. Estos son los datos:


Finalmente, en cuanto a las 15.000 enfermeras despedidas en un año, que hace cuatro meses eran entre 9.500 y 10.000 (aunque también entonces era un dato inventado, como ya señalé en esta entrada del blog), se trata de otra estupidez. Veamos las estadísticas oficiales del Servicio Público de Empleo Estatal:

En mayo de 2011 había 8.918 enfermeras inscritas como demandantes de empleo en las oficinas de empleo autonómicas, mientras que en el mismo mes de 2012 había 16.575, 7.657 más. En junio de 2011 había 7.163 y en junio de 2012, 13.595, es decir, 6.947 más. Y en julio, último mes disponible, en 2011 había 4.144 inscritas y en 2012, 8.133, 3.989 más. Nunca, ni por asomo, nada que se acerque ni a 9.500, ni a 10.000, ni mucho menos ¡a 15.000!

Lo dicho: ¡qué atrevida es la ignorancia!

No hay comentarios:

Publicar un comentario