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martes, 20 de marzo de 2012

Proyecto RN4CAST, primeros resultados globales

A mediados de enero dediqué dos entradas (esta primera y esta posterior) a reseñar y analizar los resultados  españoles del proyecto RN4CAST, un estudio realizado por un consorcio de instituciones (la mayor parte, universidades) de 12 países europeos, más Estados Unidos.

Hoy se publica en el British Medical Journal un resumen de los resultados nacionales (Patient safety, satisfaction, and quality of hospital care: cross sectional surveys of nurses and patients in 12 countries in Europe and the United States; podéis descargarlo aquí), permitiendo un pequeño análisis comparativo transversal. Revisarlo a fondo requerirá el acceso a los datos generales, como ya pudimos hacer con respecto a los resultados españoles (de momento, el sitio web del consorcio RN4CAST parece haberse caído), pero un primer vistazo me permite llegar a cuatro conclusiones:
  • La primera, que el número medio de pacientes atendidos por enfermera (pacientes/enfermera = 12.6) es el más alto después de Alemania; pero que si utilizamos el ratio pacientes/personal de enfermería (6.8), la situación se modera un poco (nos superan, además de Alemania, Bélgica y Polonia), algo que se explica por la elevadísima proporción, en términos comparativos, del personal auxiliar dentro de las plantillas de enfermería (en La enfermería frente al espejo: Mitos y realidades, pp. 49-51, analizo esta situación con algo más de detalle).
  • La segunda, que la situación laboral de las enfermeras en España, al menos atendiendo a aspectos como satisfacción  laboral, burnout e intención de abandono de la profesión, no es comparativamente tan mala como a menudo solemos lamentar: si bien es cierto que las enfermeras españolas se sitúan en el 9º puesto (de los 12 países europeos analizados) en satisfacción laboral, ascienden a la mitad de la tabla (6º) en cuanto a burnout y se sitúan entre las mejores posiciones (3º) en cuanto a deseo de abandonar la profesión.
  • La tercera, que, a pesar de que los pacientes españoles encuestados son los menos satisfechos con los hospitales en que han estado ingresados, la valoración del trato y la información recibida de las enfermeras es comparativamente mucho mejor, bastante en la línea del resto de países analizados.
  • Y, finalmente, la investigación encuentra una clara correlación negativa entre la ratio pacientes/enfermera y la satisfacción del paciente con el hospital, así como una correlación positiva de este último indicador con los de satisfacción laboral de las enfermeras.
Cuando consiga los resultados detallados trataré de hacer una revisión más completa. Para quienes les interesen más detalles técnicos del proyecto los pueden encontrar en esta publicación.

miércoles, 18 de enero de 2012

El proyecto RN4CAST-España, primeros resultados (II)

Ayer echamos un primer vistazo al Informe Global Hospitales Españoles, el apartado español del proyecto europeo RN4CAST, que han preparado desde Investén-ISCIII. Analizamos, en concreto, los resultados del apartado ambiente de trabajo.

Hoy revisaremos, dentro de las limitaciones que supone no disponer de las fuentes primarias de información, las 'subescalas' de burnout o agotamiento laboral (en sociología, al menos en mi campo, solemos denominar 'dimensiones' a lo que aquí se denominan 'subescalas'). En este caso, los investigadores utilizaron un instrumento de medida muy utilizado en investigaciones de clima laboral, el Maslach Burnout Inventory [MBI].

La versión española del MBI ha sido validada en cuanto a su validez factorial y su consistencia interna por Pedro R. Gil-Monte. Dicho de forma apresurada y seguro que no demasiado precisa, la validez factorial garantiza que cada ítem esté correctamente incluido en su escala o dimensión, y no en otra errónea, y la consistencia interna garantiza la fiabilidad (estabilidad y reproducibilidad) de cada pregunta/escala.

El MBI tiene tres dimensiones: 'agotamiento emocional', 'despersonalización' y 'realización personal'. Los resultados de cada dimensión, sin embargo, no son comparables directamente porque utilizan diferentes rangos de puntuación, dependiendo del número de ítems de cada una (nueve, cinco y ocho, respectivamente, con valores máximos posibles de 54, 30 y 48 puntos). Así que, para permitir la comparación los he llevado a una escala común, de 0 a 100. Los resultados son estos (clicar para ampliar):





La puntuación más alta (es decir, la peor situación en relación con el burnout) corresponde claramente a la dimensión 'realización personal', con un 28% de los encuestados mostrando niveles altos de agotamiento y sólo un 43%, niveles bajos. La situación es claramente mejor en las otras dos dimensiones, especialmente en 'despersonalización' donde el 63% muestra niveles bajos de agotamiento y sólo un 12%, niveles altos. No existen grandes diferencias según el tipo de unidad, si bien la situación parece ser mejor en las unidades de cuidados críticos y peor en las unidades quirúrgicas.

Debe ser fantástico disponer de la base de datos para trabajar con los datos primarios y poder cruzar la información por todas las variables de caracterización recogidas en los cuestionarios (sexo, edad, tipo de hospital, tipo de contrato laboral, antigüedad, etc.).


El informe termina con un estudio de satisfacción laboral que constituye, a mi juicio, el apartado menos afortunado del mismo, por dos motivos: el primero, que sólo se pregunta por nueve aspectos, dejando fuera muchos otros muy relevantes para explicar la satisfacción/insatisfacción laboral (percepción de equidad, incentivos, liderazgo, estabilidad laboral, trabajo en equipo, relaciones personales...). Y el segundo, que se pide valorar etiquetas en vez de descripciones, lo cual está bien cuando se pregunta por cosas inequívocas, como vacaciones, salario o permisos para estudios, pero resulta altamente impreciso en otros aspectos equívocos e interpretables, como 'autonomía', 'estatus'  o 'desarrollo profesional', que pueden significar cosas muy distintas para personas diferentes. Salvo, naturalmente, que se hiciera así y las etiquetas se hayan asignado a posteriori.

Las escalas tipo Likert suelen utilizarse solicitando el grado de acuerdo con afirmaciones (positivas o negativas) que ilustran y homogeneizan perfectamente lo que el investigador desea conocer con exactitud; por ejemplo, solicitar el grado de acuerdo con la afirmación "puedo tomar libremente todas las decisiones que corresponden a mi posición profesional y no impliquen a otros profesionales", para medir el grado percibido de autonomía (perdón por la improvisación, no pretendo sino ilustrar la técnica Likert).

En cuanto a los resultados, parece claro que el salario y los aspectos de desarrollo profesional son los peor valorados, mientras que los relativos a condiciones de trabajo se sitúan a la cabeza. Este es un resumen (en este caso proporcionamos el dato de encuestados 'moderadamente' o 'muy' satisfechos):








Llama la atención  -aunque no es en absoluto inusual-  que la satisfacción global autoexpresada (no es la media de los restantes atributos) se sitúe como segundo valor más alto, como indicando que los aspectos de la parte alta de la tabla son los más directamente implicados en la conformación de la satisfacción general, hipótesis que requeriría un análisis estadístico específico sobre la base de datos original, individuo a individuo, para poder ser respaldada.


Para finalizar, además de repetir la felicitación al equipo que ya expresé ayer, es evidente que se trata de un resumen muy (demasiado) limitado del valioso material recopilado y espero que dentro de Investén se vayan realizando análisis más completos (y que sean divulgados). Y también poder disponer de análisis comparativos con los otros países europeos estudiados.