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sábado, 31 de diciembre de 2011

Lo que cambió ayer, tendrá que cambiar mañana: Feliz 2012

 Deseo de todo corazón que tengáis un año 2012 lleno de retos, logros y afecto. Ya sé que parece una estupidez, con la que está cayendo, pero los deseos siempre siguen existiendo y, en definitiva, todo cambia y a peor no parece que pueda ser...

Os felicito al año con Mercedes Sosa y su Todo cambia, compuesta por el cantante chileno Julio Numhauser y popularizada por La Negra:

"Cambia lo superficial, cambia también lo profundo,
cambia el modo de pensar, cambia todo en este mundo."




viernes, 30 de diciembre de 2011

Con los años que aún nos quedan por vivir (bolero)

Simplemente, enlazo este artículo de Mónica Lalanda (De okupas, Enfer-mesas y Nurse Practitioners), en el último número de Revista ENE de Enfermería, donde retrata, creo que con una gran lucidez, los años que, afortunadamente, aún le quedan por vivir a nuestra enfermería (a pesar de tanto paleto narcisista carpetovetónico).

A mí, me ha gustado mucho su argumentación.

jueves, 29 de diciembre de 2011

Hacia una taxonomía de los 'agentes' enfermeros

Estoy tratando de generar una clasificación, ordenamiento o taxonomía de los 'agentes enfermeros'.

Y, claro, la primera pregunta sería qué entiendo por 'agentes' en este contexto específico.

En castellano no hay una acepción que venga al pelo para explicar qué significa el término 'agente', al menos en el DRAE, aunque sin duda es un lugar común en la literatura científica en castellano, probablemente como una mala traslación del término inglés agent.  Sí existe un término asimilable, y además mucho más divertido etimológicamente, en inglés, stakeholder, aunque de imposible traducción al español en este contexto semántico: "Quienes pueden afectar en, o ser afectados por, las actividades de una organización" (Quizás podría ser 'interesados', aunque suena demasiado genérico y vago).

En nuestro caso, nos referimos a stakeholders internos únicamente. Es decir, a quienes actúan dentro de un sector determinado (la enfermería, en nuestro caso) y, al tiempo, influyen y son influidos en/por lo que sucede en dicho sector.

En principio, aporto la siguiente taxonomía, que espero que me ayudéis a perfeccionar:


Como única aclaración, cuando distingo, dentro de la base profesional, entre 'alma mística' y 'cuerpo sufriente', ello tiene mucho de cualitativo en un colectivo conformado por casi 200.000 profesionales, cada uno de su padre y de su madre: el 'alma mística' estaría conformado por aquellos profesionales que ponen por encima de todo los aspectos vocacionales y hallan en su desempeño relacional su principal fuente de satisfacción, mientras que el 'cuerpo sufriente' estaría conformado por los profesionales  -para mí, una aplastante mayoría, pero esto es sólo una hipótesis de trabajo, para nada contrastada científicamente-  para quienes las condiciones de trabajo y las relaciones laborales-profesionales constituyen su principal fuente de insatisfacción.

¡Ah! Pero, ni a los primeros les resulta indiferente lo que para los segundos constituye su principal fuente de insatisfacción, y viceversa.

With a little help from my friends, refinaremos y mejoraremos esta taxonomía. Y trataremos de analizar, aunque sea con los muy pocos datos que tenemos, a cada uno de las 'especies' que reunamos. ¡Gracias!

jueves, 22 de diciembre de 2011

Bienvenidas a la nueva ministra

Analizando las reacciones sectoriales al nombramiento de la nueva ministra de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, Ana Mato Adrover, resulta interesante reconocer:



  • El descoloque de los agentes profesionales, que estaban seguros de que repetiría la otra Ana, Pastor, como ministra. Aun así, se muestran dispuestos a echar una mano y dar un voto de confianza.
  • La reacción más irritada  -o más sincera-  ha sido la del presidente del Foro de Pacientes, que ha manifestado su contrariedad de manera muy fina (un "cierto reparo").
  • Sospechosamente, las reacciones más entusiastas se han producido entre algunos portavoces o representantes del sector privado, que parecen estar realmente encantados: "está muy cualificada", "nos parece positivo", "nos felicitamos"... Incluso hay algún desbarre, producto del entusiasmo: "su perfil y su experiencia en gestión pueden ser muy interesantes para el futuro del sector" (Margarita Alfonsel, secretaria general de Fenin).
Hombre, experiencia en gestión... ninguna. Fue cuatro años asesora del gabinete de José María Aznar (1987-1991), donde suponemos que conoció de cerca algo de la administración pública, pero el resto de su dilatada biografía político-profesional (casi 30 de sus 52 años) se ha desarrollado dentro de la burocracia  de su partido, desde 1983, aún en Alianza Popular, hasta 2011, yendo allí donde el partido la ha necesitado (Europarlamento, Congreso de los Diputados, RTVE, Comisión de Transportes y Telecomunicaciones...).


A mí, esto es lo que más me preocupa: no que no conozca el sector, como casi todos sus predecesores, sino que nunca ha sido gestora, ni en el sector público ni en la empresa privada, y, por tanto, lo desconoce absolutamente todo sobre organizaciones, administraciones públicas, profesionales... excepto, claro, su propia organización, que al fin ha premiado de manera contundente su probada fidelidad.


Aun así, 100 días, ya le damos, ¿no?

miércoles, 21 de diciembre de 2011

Efectivamente, es un bodrio impresentable

Leo en alguna red social que si el documento Informe sobre profesionales de cuidados de enfermería. Oferta - Necesidades 2010-2025 del Ministerio de Sanidad, Política Social e Igualdad ha sido criticado con inusitada dureza por el Consejo General de Enfermería [CGE], universalmente reconocido por su absoluta connivencia con el poder, 'habrá que releerlo con más detalle, algo bueno tendrá'.

Es evidente que el CGE se está haciendo perdonar con este 'durísimo' posicionamiento (no hay un comunicado, como tal, en la web del Consejo) su connivencia con el ministerio socialista de sanidad, con cuya titular, hoy calificada de desleal por el CGE, firmó hace apenas tres meses un  Acuerdo de Colaboración tan pretencioso en su enunciado como hueco en sus contenidos e imposible en su aplicación. Ahora, cuando ya llegan los nuevos patrones, carga contra el enfermo desahuciado, con la esperanza de que el nuevo inquilino  -o inquilina, al final de esta entrada ya lo sabremos-  le permita seguir haciéndose fotos tan bonitas, exclusivas y excluyentes como las que se hizo con la señora Pajín o el señor Bernat; vamos, volver a cuando con quien se las hacía era con la señora Pastor.

Pero, bueno, la verdad es que sí, por una vez estamos de acuerdo: el citado documento es un bodrio impresentable, indigno e impropio de gente a quien se supone mínimamente ilustrada, documentada y formada. Un puzzle de sub-pseudo-estudios sin pies ni cabeza, sin música ni letra, compilados para que parezca un Informe de verdad.

Empezando por el propio título, algo arcano, de improbable comprensión: Informe 'sobre profesionales' y 'oferta-necesidades' son dos joyas sintácticas inefables. Siguiendo porque, a pesar del título, ni siquiera proporciona  -aventura-  un número global de enfermeras ('oferta'), aunque sea a nivel estatal ni, mucho menos, habla en ningún momento de 'necesidades', ni en 2010 ni en 2025. En cuanto a cultura sanitaria general, confunde con regularidad Sistema Nacional de Salud y Servicios Sanitarios Públicos; ignora la sanidad privada y a otros miles de cuidadores encuadrados en colectivos numéricamente no muy importantes, pero sí cualitativamente importantes, en servicios como salud escolar, instituciones penitenciarias o dispositivos de salud pública; prescinde de algunos  -muy pocos-  informes o estudios que incluyen análisis de carácter demográfico sobre enfermería.

En definitiva, un bodrio impresentable que ni siquiera incluye un apartado de metodología. En realidad, se trata de una explotación estadística de información que desde hace ya unos años vienen proporcionando las comunidades autónomas, incluidas en el Portal Estadístico del SNS.

Y, si como hacen los autores, tienes que acabar diciendo que "no disponemos de datos de profesionales en el sistema sanitario privado, por lo que únicamente podemos ofrecer una estimación de profesionales totales (sistema público + privado) en el caso de Enfermeras de Cuidados Generales y Matronas", entonces, amigos, casi como que mejor no se publica nada para no hacer el bobo.

PS.- El CGE se empecina en seguir apareciendo como un grupo de completos  ignorantes cuando, aprovechando que el pisuerga pasa por valladolid, vuelve a la cantinela de que, mientras en España la tasa de enfermeras por 100.000 habitantes es de 483, en Europa es de 819, así que hacen falta... ¡Tachán! ¡150.000 enfermeras más!


O no saben que la tasa que proporciona la Oficina Regional Europea de la Organización Mundial de la Salud incluye tanto a enfermeras tituladas, como al personal de enfermería auxiliar, eliminando el CGE así a las 90.000 auxiliares de enfermería española de sus cálculos de base para nuestro país, o son unos tramposos (también en esto). Y una cosa no excluye la otra.


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And the winner is... ANA MATO Nueva ministra de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad. ¡Suerte!

jueves, 15 de diciembre de 2011

En ocasiones... veo... docentes

Aun reconociendo mi tiempo (y capacidades) limitados para navegar intensivamente a diario por el vasto mundo de la blogosfera sanitaria, sí puede decirse que tengo un amplio conocimiento de ella, aunque sólo sea porque 'a la fuerza ahorcan'. Mantener un blog con 20 entradas al mes requiere muchos inputs, buena parte de los cuales proceden de otros profesionales que participan activamente en las redes sociales sanitarias.

A partir de un conocimiento, por tanto, para nada despreciable, una pregunta que me hago a menudo es ¿dónde demonios están los docentes?

En la blogosfera sanitaria he visto y, en general, leído con interés a médicos, enfermeras, terapeutas, incluso profesionales no estrictamente sanitarios como periodistas, técnicos de gestión o consultores que tratan de aportar esa 'otra' visión, la externa.

Sin embargo, vagabundeando por las redes sociales no he encontrado apenas, diría que es excepcional, precisamente a quienes forman a los médicos, las enfermeras o los terapeutas:  los docentes universitarios, que constituyen un colectivo de algunos miles de profesionales. O sea, (sólo)... en ocasiones... veo docentes y desconozco la causa. No sé si es que disponen de redes sociales privadas, si pasan olímpicamente de las redes o, simplemente, no tienen noticias de su existencia, encerrados como viven en sus respetables ágoras; no sé si se lo prohiben sus códigos deontológicos, sus directivos o su religión. No sé si es que no desean mezclarse con el mundo asistencial. Sólo sé que parecen estar desaparecidos.

Si algo me gusta de la blogosfera sanitaria -y hasta me hace sentirme orgulloso de estar aquí, escondido, viendo cómo pasa la vida delante de mis ojos-  es que la inmensa mayoría de los profesionales sanitarios que la habitan  -la habitáis, vosotros-  desempeñan trabajos asistenciales al lado de sus pacientes y nos lo cuentan a quienes nos acercamos interesados y consiguen que aprendamos lo que nunca podríamos encontrar en libros o revistas.

Y, por eso, estoy seguro de que los docentes, que son quienes han asumido la tarea de formar a los futuros profesionales, aprenderían aún mucho más que yo sobre la vida real y ayudarían a paliar el tremendo shock desencantado que experimentan muchos de los nuevos profesionales a los que han formado cuando confrontan sus primeras experiencias laborales con las expectativas en las que han sido socializados en las facultades y escuelas (y nos lo cuentan en blogs o foros). Pero parece que los docentes no entienden esa necesidad o que no se le ha ocurrido a ninguno (¡es broma!) esta increíble fuente de información y conocimiento.

Parece que se reservan para sus artículos en revistas técnicas, para sus congresos y jornadas, para foros donde docentes hablan a docentes sobre los docentes y no quieren/no les interesa/no se atreven a asomarse a este mundo exterior de lo asistencial. No sé, no lo entiendo.

O, quizás, es que, a diferencia de todos vosotros, que en ocasiones... veis... docentes, yo no tengo ese don.

Y cuando no entiendo algo, no paro hasta entenderlo. ¿Alguien me ayuda?

miércoles, 14 de diciembre de 2011

Los otros...

Hace unos meses, dediqué una entrada a comentar la gran diferencia que había entre las fotos que retrataban las firmas de sendos acuerdos de la Ministra de Sanidad con la profesión médica (dirigentes de cinco organizaciones médicas, el presidente la Organización Médica Colegial uno más entre ellos) y con la 'profesión enfermera' (el presidente del Consejo General... y punto). La titulé 'la soledad del manager' utilizando el título de una novela de la saga Carvalho de Manolo Vázquez Montalbán y en ella me preguntaba qué pasaba, si era que nadie quería salir con él en la foto, si era que él no quería que nadie más saliera en la foto o si eran las dos cosas (mi hipótesis favorita).

Como era difícil preguntarle al propio 'manager' en persona su explicación, tuvimos que aprovechar un 'encuentro digital' ayer, en la revista Correo Farmacéutico y preguntárselo virtualmente. Esto es lo que respondió (pinchar para agrandar):


O sea, que toda la culpa la tienen 'los otros'... ¡Aclarado, jefe!