Este tipo de cosas me tocan las narices por lo representativas que son de la estupidez política. Hay un gran cardiólogo que sin duda sabe un montón de su área de conocimiento, no en vano llegó a ser presidente de la Asociación Mundial de Cardiología, a realizar aportaciones determinantes en su especialidad y a acumular un forrón de doctorados honoris causa. Por eso, porque es un eminente cardiólogo, se puso a su disposición ad personam un costoso centro de investigación en el campus de Chamartín, el Centro Nacional de Investigaciones Cardiovasculares, al que difícilmente podría atender como exigiría su responsabilidad, dada su vertiginosa agenda pública, siempre de sarao en sarao, además de sus responsabilidades en el Hospital Mount Sinai, de Nueva York.
Pero esto es lo que tiene el fichaje de estas superstars: pensar que como son excelentes en su especialidad (la investigación biomédica) lo serán también en otras absolutamente ajenas a sus conocimientos, experiencia y destrezas (la dirección de organizaciones), atendiendo además a toda su extensa agenda mediática y comercial. Puritita ignorancia.
Desde hace algunos años, Valentín Fuster ha decidido ser mediático, como tantos otros en tantas otras áreas profesionales, para rentabilizar comercialmente su prestigiada imagen pública y escribe, entre otros 'de divulgación', un libro junto a Ferran Adrià, La cocina de la salud (que en realidad escribe el periodista de La Vanguardia Josep Corbella, tercer firmante tras los dos grandes cocinillas; ya lo había hecho antes con Fuster en La ciencia de la salud y aun antes, en The Heart Manual: My Scientific Advice for Eating Better, Feeling Better, and Living a Stress-Free Life Now). Bueno, al menos Corbella no es un negro o ghostwriter y cobra sus derechos de autor.
Ah, y sólo por casualidad, Fuster es un significado miembro del Opus Dei que incluso llegó a testificar como perito en el proceso de canonización de santa Faustina para probar la existencia de sus milagros. Es lo que tiene utilizar el 'método científico' (no como otros aficionaos).
Pues bien, también sólo por casualidad, la Ministra de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad ha decidido ofrecerle dirigir el Observatorio de Nutrición y Estudio de la Obesidad.
¿Qué credenciales, más allá de libros de divulgación, escritos en realidad por otro, tiene el doctor Fuster sobre salud pública y sobre política, sociología, economía, psicología social, epidemiología, legislación o estadística, temas y competencias fundamentales con los que tendrá que lidiar este -y cualquiera otro similar- 'observatorio'?
Ninguna.
Podrá argumentarse que "ya se rodeará de expertos en estas áreas que son meramente técnicas", pero eso no me vale: el problema principal es que este nombramiento mandaría un mensaje equívoco (y profundamente equivocado) a la sociedad: "la obesidad es un problema sanitario y por tanto requiere un enfoque biomédico y un liderazgo médico". Y no es un problema médico, es un problema social (con derivadas sanitarias, naturalmente) y hasta, si se quiere, político, y por tanto exige liderazgo social y político, y no sanitario, para poder ser eficaz en el objetivo de modificar actitudes sociales, planteamientos ideológicos, programas políticos, desarrollos legislativos, prácticas empresariales, conductas personales...
Algo de lo que muy probablemente nuestro eminente cardiólogo lo ignora absolutamente todo.
Pero será nombrado.
Sólo por casualidad.
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martes, 29 de mayo de 2012
lunes, 5 de marzo de 2012
¡No somos ná!
Iluso de mí, yo pensé que la última des-aportación a la enfermería del anterior equipo ministerial sanitario había sido su lamentable Informe sobre profesionales de cuidados de enfermería. Oferta - Necesidades 2010-2025, al que ya califiqué como 'bodrio impresentable' cuando se anunció su publicación.
Pues no: revisando documentación pendiente (¡demasiada, me temo!), me encuentro con esto: Estudio sobre la evolución profesional de los especialistas egresados de la Formación Sanitaria Especializada, 2006-2010, publicado, como el anterior, in extremis, en diciembre de 2011. Su objetivo general es, leemos, "conocer la evolución profesional de las personas tituladas en Formación Sanitaria Especializada en los últimos 5 años".
Cuando revisas los contenidos, sin embargo, te das cuenta de que los únicos colectivos estudiados son los médicos, si bien en esta ocasión a las enfermeras les acompañan en su ya cansino ninguneamiento los psicólogos clínicos (pero no los farmacéuticos y otros titulados superiores 'de ciencias').
O bien los autores y el editor no consideran que las enfermeras sean personas; o desconocen que haya enfermeras que estudian su especialidad por la vía de la formación sanitaria especializada; o -lo más probable- su visión monocromática y plana del mundo sanitario hace que ni se den cuenta de que el título debería decir "sobre la evolución profesional de los especialistas médicos egresados...". ¿En base a qué criterios se decidió en su momento excluir a las enfermeras del universo de un estudio que, si no fuera porque esta confusión entre la parte y el todo lo descalifica en buena parte, aporta resultados muy interesantes en este páramo de investigaciones sociológicas que es el SNS?
Por cierto, parafraseando al antiguo anuncio: y el Consejo General de Enfermería, ¿qué opina de esto?
Pues no: revisando documentación pendiente (¡demasiada, me temo!), me encuentro con esto: Estudio sobre la evolución profesional de los especialistas egresados de la Formación Sanitaria Especializada, 2006-2010, publicado, como el anterior, in extremis, en diciembre de 2011. Su objetivo general es, leemos, "conocer la evolución profesional de las personas tituladas en Formación Sanitaria Especializada en los últimos 5 años".
Cuando revisas los contenidos, sin embargo, te das cuenta de que los únicos colectivos estudiados son los médicos, si bien en esta ocasión a las enfermeras les acompañan en su ya cansino ninguneamiento los psicólogos clínicos (pero no los farmacéuticos y otros titulados superiores 'de ciencias').
O bien los autores y el editor no consideran que las enfermeras sean personas; o desconocen que haya enfermeras que estudian su especialidad por la vía de la formación sanitaria especializada; o -lo más probable- su visión monocromática y plana del mundo sanitario hace que ni se den cuenta de que el título debería decir "sobre la evolución profesional de los especialistas médicos egresados...". ¿En base a qué criterios se decidió en su momento excluir a las enfermeras del universo de un estudio que, si no fuera porque esta confusión entre la parte y el todo lo descalifica en buena parte, aporta resultados muy interesantes en este páramo de investigaciones sociológicas que es el SNS?
Por cierto, parafraseando al antiguo anuncio: y el Consejo General de Enfermería, ¿qué opina de esto?
jueves, 22 de diciembre de 2011
Bienvenidas a la nueva ministra
Analizando las reacciones sectoriales al nombramiento de la nueva ministra de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, Ana Mato Adrover, resulta interesante reconocer:
A mí, esto es lo que más me preocupa: no que no conozca el sector, como casi todos sus predecesores, sino que nunca ha sido gestora, ni en el sector público ni en la empresa privada, y, por tanto, lo desconoce absolutamente todo sobre organizaciones, administraciones públicas, profesionales... excepto, claro, su propia organización, que al fin ha premiado de manera contundente su probada fidelidad.
Aun así, 100 días, ya le damos, ¿no?
- El descoloque de los agentes profesionales, que estaban seguros de que repetiría la otra Ana, Pastor, como ministra. Aun así, se muestran dispuestos a echar una mano y dar un voto de confianza.
- La reacción más irritada -o más sincera- ha sido la del presidente del Foro de Pacientes, que ha manifestado su contrariedad de manera muy fina (un "cierto reparo").
- Sospechosamente, las reacciones más entusiastas se han producido entre algunos portavoces o representantes del sector privado, que parecen estar realmente encantados: "está muy cualificada", "nos parece positivo", "nos felicitamos"... Incluso hay algún desbarre, producto del entusiasmo: "su perfil y su experiencia en gestión pueden ser muy interesantes para el futuro del sector" (Margarita Alfonsel, secretaria general de Fenin).
A mí, esto es lo que más me preocupa: no que no conozca el sector, como casi todos sus predecesores, sino que nunca ha sido gestora, ni en el sector público ni en la empresa privada, y, por tanto, lo desconoce absolutamente todo sobre organizaciones, administraciones públicas, profesionales... excepto, claro, su propia organización, que al fin ha premiado de manera contundente su probada fidelidad.
Aun así, 100 días, ya le damos, ¿no?
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Mato,
ministerio de sanidad
miércoles, 21 de diciembre de 2011
Efectivamente, es un bodrio impresentable
Leo en alguna red social que si el documento Informe sobre profesionales de cuidados de enfermería. Oferta - Necesidades 2010-2025 del Ministerio de Sanidad, Política Social e Igualdad ha sido criticado con inusitada dureza por el Consejo General de Enfermería [CGE], universalmente reconocido por su absoluta connivencia con el poder, 'habrá que releerlo con más detalle, algo bueno tendrá'.
Es evidente que el CGE se está haciendo perdonar con este 'durísimo' posicionamiento (no hay un comunicado, como tal, en la web del Consejo) su connivencia con el ministerio socialista de sanidad, con cuya titular, hoy calificada de desleal por el CGE, firmó hace apenas tres meses un Acuerdo de Colaboración tan pretencioso en su enunciado como hueco en sus contenidos e imposible en su aplicación. Ahora, cuando ya llegan los nuevos patrones, carga contra el enfermo desahuciado, con la esperanza de que el nuevo inquilino -o inquilina, al final de esta entrada ya lo sabremos- le permita seguir haciéndose fotos tan bonitas, exclusivas y excluyentes como las que se hizo con la señora Pajín o el señor Bernat; vamos, volver a cuando con quien se las hacía era con la señora Pastor.
Pero, bueno, la verdad es que sí, por una vez estamos de acuerdo: el citado documento es un bodrio impresentable, indigno e impropio de gente a quien se supone mínimamente ilustrada, documentada y formada. Un puzzle de sub-pseudo-estudios sin pies ni cabeza, sin música ni letra, compilados para que parezca un Informe de verdad.
Empezando por el propio título, algo arcano, de improbable comprensión: Informe 'sobre profesionales' y 'oferta-necesidades' son dos joyas sintácticas inefables. Siguiendo porque, a pesar del título, ni siquiera proporciona -aventura- un número global de enfermeras ('oferta'), aunque sea a nivel estatal ni, mucho menos, habla en ningún momento de 'necesidades', ni en 2010 ni en 2025. En cuanto a cultura sanitaria general, confunde con regularidad Sistema Nacional de Salud y Servicios Sanitarios Públicos; ignora la sanidad privada y a otros miles de cuidadores encuadrados en colectivos numéricamente no muy importantes, pero sí cualitativamente importantes, en servicios como salud escolar, instituciones penitenciarias o dispositivos de salud pública; prescinde de algunos -muy pocos- informes o estudios que incluyen análisis de carácter demográfico sobre enfermería.
En definitiva, un bodrio impresentable que ni siquiera incluye un apartado de metodología. En realidad, se trata de una explotación estadística de información que desde hace ya unos años vienen proporcionando las comunidades autónomas, incluidas en el Portal Estadístico del SNS.
Y, si como hacen los autores, tienes que acabar diciendo que "no disponemos de datos de profesionales en el sistema sanitario privado, por lo que únicamente podemos ofrecer una estimación de profesionales totales (sistema público + privado) en el caso de Enfermeras de Cuidados Generales y Matronas", entonces, amigos, casi como que mejor no se publica nada para no hacer el bobo.
PS.- El CGE se empecina en seguir apareciendo como un grupo de completos ignorantes cuando, aprovechando que el pisuerga pasa por valladolid, vuelve a la cantinela de que, mientras en España la tasa de enfermeras por 100.000 habitantes es de 483, en Europa es de 819, así que hacen falta... ¡Tachán! ¡150.000 enfermeras más!
O no saben que la tasa que proporciona la Oficina Regional Europea de la Organización Mundial de la Salud incluye tanto a enfermeras tituladas, como al personal de enfermería auxiliar, eliminando el CGE así a las 90.000 auxiliares de enfermería española de sus cálculos de base para nuestro país, o son unos tramposos (también en esto). Y una cosa no excluye la otra.
--------------------------------------------
And the winner is... ANA MATO Nueva ministra de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad. ¡Suerte!
Es evidente que el CGE se está haciendo perdonar con este 'durísimo' posicionamiento (no hay un comunicado, como tal, en la web del Consejo) su connivencia con el ministerio socialista de sanidad, con cuya titular, hoy calificada de desleal por el CGE, firmó hace apenas tres meses un Acuerdo de Colaboración tan pretencioso en su enunciado como hueco en sus contenidos e imposible en su aplicación. Ahora, cuando ya llegan los nuevos patrones, carga contra el enfermo desahuciado, con la esperanza de que el nuevo inquilino -o inquilina, al final de esta entrada ya lo sabremos- le permita seguir haciéndose fotos tan bonitas, exclusivas y excluyentes como las que se hizo con la señora Pajín o el señor Bernat; vamos, volver a cuando con quien se las hacía era con la señora Pastor.
Pero, bueno, la verdad es que sí, por una vez estamos de acuerdo: el citado documento es un bodrio impresentable, indigno e impropio de gente a quien se supone mínimamente ilustrada, documentada y formada. Un puzzle de sub-pseudo-estudios sin pies ni cabeza, sin música ni letra, compilados para que parezca un Informe de verdad.
Empezando por el propio título, algo arcano, de improbable comprensión: Informe 'sobre profesionales' y 'oferta-necesidades' son dos joyas sintácticas inefables. Siguiendo porque, a pesar del título, ni siquiera proporciona -aventura- un número global de enfermeras ('oferta'), aunque sea a nivel estatal ni, mucho menos, habla en ningún momento de 'necesidades', ni en 2010 ni en 2025. En cuanto a cultura sanitaria general, confunde con regularidad Sistema Nacional de Salud y Servicios Sanitarios Públicos; ignora la sanidad privada y a otros miles de cuidadores encuadrados en colectivos numéricamente no muy importantes, pero sí cualitativamente importantes, en servicios como salud escolar, instituciones penitenciarias o dispositivos de salud pública; prescinde de algunos -muy pocos- informes o estudios que incluyen análisis de carácter demográfico sobre enfermería.
En definitiva, un bodrio impresentable que ni siquiera incluye un apartado de metodología. En realidad, se trata de una explotación estadística de información que desde hace ya unos años vienen proporcionando las comunidades autónomas, incluidas en el Portal Estadístico del SNS.
Y, si como hacen los autores, tienes que acabar diciendo que "no disponemos de datos de profesionales en el sistema sanitario privado, por lo que únicamente podemos ofrecer una estimación de profesionales totales (sistema público + privado) en el caso de Enfermeras de Cuidados Generales y Matronas", entonces, amigos, casi como que mejor no se publica nada para no hacer el bobo.
PS.- El CGE se empecina en seguir apareciendo como un grupo de completos ignorantes cuando, aprovechando que el pisuerga pasa por valladolid, vuelve a la cantinela de que, mientras en España la tasa de enfermeras por 100.000 habitantes es de 483, en Europa es de 819, así que hacen falta... ¡Tachán! ¡150.000 enfermeras más!
O no saben que la tasa que proporciona la Oficina Regional Europea de la Organización Mundial de la Salud incluye tanto a enfermeras tituladas, como al personal de enfermería auxiliar, eliminando el CGE así a las 90.000 auxiliares de enfermería española de sus cálculos de base para nuestro país, o son unos tramposos (también en esto). Y una cosa no excluye la otra.
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And the winner is... ANA MATO Nueva ministra de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad. ¡Suerte!
lunes, 18 de julio de 2011
La soledad del manager
Este es el título de una novela de Manolo Vázquez Montalbán, la primera de la saga de Pepe Carvalho (tras la experimental Yo maté a Kennedy, donde Carvalho aún era agente de la CIA). En ella, el detective investiga un caso, aparentemente relacionado con el sórdido mundo de la prostitución, pero acaba aflorando el no menos sórdido mundo de la política de la época.
Mañana, martes 19 de julio, el Ministerio de Sanidad, Política Social e Igualdad y el Consejo General de Enfermería firmarán un "Acuerdo marco en beneficio de los pacientes, la sostenibilidad del Sistema Nacional de Salud y el pleno desarrollo de la profesión". Tanto Europa Press como Diario Médico simplifican en su titular: "Sanidad y los enfermeros". Los enfermeros...
Dice Diario Médico que "después de firmar un acuerdo con el Foro de la Profesión Médica que marcará la pauta de trabajo del departamento de Leire Pajín hasta las próximas elecciones generales, Sanidad ha querido contar también con el apoyo de los enfermeros y mañana rubricará con ellos una declaración similar (...) El formato del acuerdo será similar y centra sus principios en el buen entendimiento que mantienen Sanidad, el presidente de la Organización Médica Colegial, Juan José Rodríguez Sendín, y González Jurado desde la etapa en la que Trinidad Jiménez lideraba el ministerio".
No, amigos de Diario Médico, el formato del acuerdo no puede ser similar porque el pacto con la profesión médica se firmó con el Foro de la Profesión Médica, entidad que agrupa a todos los agentes profesionales relevantes: colegios profesionales (OMC), sindicatos (CESM), decanos de facultad (CNDFM), estudiantes (CEEM) y asociaciones científicas (FACME) del ramo.
Y el Consejo General de Enfermería acude absolutamente sólo: ¿no hay un sindicato de enfermería? ¿No hay directores de centros universitarios de enfermería? ¿Ni estudiantes de enfermería, ni asociaciones científicas de enfermería? Sí, existen; el entramado organizativo de la profesión enfermera es tan poliédrico y rico en aportaciones como el de la profesión médica, aunque sin duda mucho menos mediático. Y, sin embargo, la representación de la profesión es asumida en exclusiva y unilateralmente por un único actor con el apoyo formal de una ley predemocrática, la Ley de Colegios Profesionales de 1974, que concede la representación exclusiva de la profesión a los colegios (art. 1.3). Una anacronía muy útil...
Pero lo malo no es eso: Lo realmente grave, aquello sobre lo que deberían reflexionar la Ministra de Sanidad y sus asesores, es porqué ellos legitiman políticamente esa monopolización institucional de la identidad, intereses, expectativas y aportaciones profesionales de las enfermeras y lo bendicen con luz y taquígrafos. ¿No se han dado cuenta de la diferencia entre la representación médica que acudió a firmar un pacto similar hace una semana? No le interesa a la Ministra saber qué piensan los demás actores profesionales? Parece que no. Lo de hace una semana se llama pluralismo; lo de mañana, populismo. Penoso.
Miren la foto de hace una semana, miren mañana la que publiquen los medios y, como en los pasatiempos, localicen las cuatro diferencias.
Pero lo que me ha puesto los pelos como escarpias es que la noticia habla de un acuerdo para publicar el "Libro Blanco de la Profesión Enfermera". Lo malo es que para publicarlo hay que escribirlo primero y que para escribirlo es imprescindible hablar con la profesión, escucharla y, sobre todo, contar con el suficiente capital intelectual y moral para liderar una apuesta estratégica de la que dependerá el futuro de toda una profesión.
Casi que menos mal que la legislatura está cerrada... aunque también para la Ley de Servicios Profesionales, en la que se iba a borrar de un plumazo la colegiación obligatoria. ¿Me siguen?
Mañana, martes 19 de julio, el Ministerio de Sanidad, Política Social e Igualdad y el Consejo General de Enfermería firmarán un "Acuerdo marco en beneficio de los pacientes, la sostenibilidad del Sistema Nacional de Salud y el pleno desarrollo de la profesión". Tanto Europa Press como Diario Médico simplifican en su titular: "Sanidad y los enfermeros". Los enfermeros...
Dice Diario Médico que "después de firmar un acuerdo con el Foro de la Profesión Médica que marcará la pauta de trabajo del departamento de Leire Pajín hasta las próximas elecciones generales, Sanidad ha querido contar también con el apoyo de los enfermeros y mañana rubricará con ellos una declaración similar (...) El formato del acuerdo será similar y centra sus principios en el buen entendimiento que mantienen Sanidad, el presidente de la Organización Médica Colegial, Juan José Rodríguez Sendín, y González Jurado desde la etapa en la que Trinidad Jiménez lideraba el ministerio".
No, amigos de Diario Médico, el formato del acuerdo no puede ser similar porque el pacto con la profesión médica se firmó con el Foro de la Profesión Médica, entidad que agrupa a todos los agentes profesionales relevantes: colegios profesionales (OMC), sindicatos (CESM), decanos de facultad (CNDFM), estudiantes (CEEM) y asociaciones científicas (FACME) del ramo.
Y el Consejo General de Enfermería acude absolutamente sólo: ¿no hay un sindicato de enfermería? ¿No hay directores de centros universitarios de enfermería? ¿Ni estudiantes de enfermería, ni asociaciones científicas de enfermería? Sí, existen; el entramado organizativo de la profesión enfermera es tan poliédrico y rico en aportaciones como el de la profesión médica, aunque sin duda mucho menos mediático. Y, sin embargo, la representación de la profesión es asumida en exclusiva y unilateralmente por un único actor con el apoyo formal de una ley predemocrática, la Ley de Colegios Profesionales de 1974, que concede la representación exclusiva de la profesión a los colegios (art. 1.3). Una anacronía muy útil...
Pero lo malo no es eso: Lo realmente grave, aquello sobre lo que deberían reflexionar la Ministra de Sanidad y sus asesores, es porqué ellos legitiman políticamente esa monopolización institucional de la identidad, intereses, expectativas y aportaciones profesionales de las enfermeras y lo bendicen con luz y taquígrafos. ¿No se han dado cuenta de la diferencia entre la representación médica que acudió a firmar un pacto similar hace una semana? No le interesa a la Ministra saber qué piensan los demás actores profesionales? Parece que no. Lo de hace una semana se llama pluralismo; lo de mañana, populismo. Penoso.
Miren la foto de hace una semana, miren mañana la que publiquen los medios y, como en los pasatiempos, localicen las cuatro diferencias.
Pero lo que me ha puesto los pelos como escarpias es que la noticia habla de un acuerdo para publicar el "Libro Blanco de la Profesión Enfermera". Lo malo es que para publicarlo hay que escribirlo primero y que para escribirlo es imprescindible hablar con la profesión, escucharla y, sobre todo, contar con el suficiente capital intelectual y moral para liderar una apuesta estratégica de la que dependerá el futuro de toda una profesión.
Casi que menos mal que la legislatura está cerrada... aunque también para la Ley de Servicios Profesionales, en la que se iba a borrar de un plumazo la colegiación obligatoria. ¿Me siguen?
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