- Ser tratado como una persona, no como un número.
- Que el personal me escuche y me dedique tiempo.
- Tratamiento individualizado, sin etiquetas.
- Sentirme informado, que me den información y me ofrezcan opciones.
- Implicación/Involucración del paciente en los procesos cuidado-eficientes [care-efficient].
- Apoyo emocional y psicológico.
- Que las políticas sanitarias deberían aplicar un esquema general de 'lo que importa a los pacientes' a un amplio conjunto de circunstancias clínicas en diferentes sectores.
- Que una gran parte de lo que ha venido siendo cuantificado hasta la fecha en términos de experiencia de los pacientes se ha centrado en aspectos funcionales de provisión de los servicios (...) Pero que las políticas sanitarias deberían atender también a los aspectos relacionales de las experiencias de los pacientes, como compasión, empatía, apoyo emocional, etc., que únicamente pueden ser recogidos a través de los propios pacientes.
- Los 'compradores' [commisioners, un término muy específico del NHS inglés, pero lo resumimos así] y los proveedores de los servicios deberían trabajar conjuntamente para obtener datos sobre las experiencias de los pacientes para poder mejorar la accesibilidad, transición y continuidad de los cuidados.
Hasta aquí las conclusiones del estudio. Es más que evidente el valor que lo subjetivo, lo cualitativo, lo humano, tiene en la valoración de los procesos sanitarios para los pacientes (yo incluido, claro). Pero de cara a un futuro real, más allá del deseado, la pregunta clave es: ¿Hasta qué punto tienen 'valor de mercado' estos aspectos relacionales y de experiencia de los pacientes, es decir, hasta qué punto es viable que los políticos y directivos del sistema sanitario los encuentren necesarios a la hora de priorizarlos y financiarlos como objetivo incentivable del sistema?
Mi reflexión: Bueno, hasta el punto en que puedan serlo tendrá sentido y proyección el 'modelo holístico' tradicional de la enfermería. Nos guste o no. Pero, ¿es posible ponerlo en foco como activo del sistema para que no desaparezca engullido por la 'racionalidad financiera sanitaria'? ¿Hasta qué punto es conciliable con el modelo 'biomédico' claramente dominante (y lo que es peor, no sólo técnicamente, sino también culturalmente, a pesar del lastre que representa objetivamente para los sistemas de salud)?
En definitiva, ¿cuál es el 'valor de mercado' actual de los cuidados enfermeros?
Y lo que daría de sí para enlazar preguntas... ¡Uf!

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