¿Por qué sucede esto? Serían sin duda necesarios estudios de primera mano que quien podría y debería encargar no lo hace, pero desde el sentido común no es difícil aventurar que estas actitudes elitistas, provinientes de gente a quien se supone ilustrada y con un neocórtex frontal con un tamaño mínimo como para poder ejercer una profesión compleja como es la medicina, deben explicarse por algún sentido de la amenaza al estatus tradicional de los médicos. De esta manera, gente intelectualmente elevada se comporta como víctima de un trastorno obsesivo-compulsivo [TOC] que sólo sacia sus necesidades a base de exabruptos.
El otro día, el secretario general de la Organización Médica Colegial [OMC] decía lo siguiente:
En la Atención Primaria asistimos a una indefinición de roles , y vemos como los pediatras atienden a los niños, los geriatras a los ancianos, los equipos de salud mental a este tipo de patologías, los internistas atienden al enfermo pluripatológico y polimedicado, el tocólogo al embarazo normal y ya estan aqui los urgenciólogos y los paliativistas reclamando espacio. Junto a esto los enfermeros amplían sus competencias ocupando el espacio de la prevención de la salud, prestan atención domiciliaria y atención a los enfermos crónicos. ¿En este escenario que nos queda? (...) La indefinición de los roles del médico de familia y el aumento de competencias de otros profesionales sanitarios ha llevado al médico de familia a realizar labores burocráticas y demandas de procesos agudos y no programados que están ahogando sus verdaderas funciones y sesgando el desarrollo de sus competencias, produciendo un trabajo insatisfactorio de forma general.Como puede verse, se trata de una reflexión reactiva, defensiva y, con mucha razón, que aboga por una redefinición de los roles profesionales, justo lo que desde los sectores más avanzados de la enfermería se defiende, siempre que se haga de manera consensuada y pensando exclusivamente en qué es lo mejor para los pacientes y la sostenibilidad de los servicios de salud, no para cada cual.
Y hoy, el reputado y hasta hoy admirado médico Juan Gervás (ver aquí el curriculum que ha colgado en Wikipedia), enmarcado en un artículo de opinión digno de Intereconomía, la emisora española de radio y TV más fascistoide de todas -y eso que hay competencia...- se despacha a gusto contra las mujeres (las mujeres tienen XX por pareja de cromosomas sexuales. Una X del padre y una X de la madre. Al azar, cada célula del cuerpo de la mujer expresa el X de la madre, o el X del padre. Por ello la mujer es lo que genéticamente llamamos 'quimera'. Las 'feminoides' (no feministas, que estas son inteligentes) dicen que el día que las mujeres gobiernen el mundo será diferente (en el sentido de mejor). Quizá, pero los hechos refutan tal teoría, pues es sólo una quimera), contra la Ley de prevención de la violencia de género ("es cierto que los hombres somos más brutos que las mujeres, y que nuestra violencia es más vistosa. Así, los crímenes varoniles se ven mucho, todo lleno de sangre, mientras los de las mujeres se certifican en paz y con tranquilidad ('querido, ha dicho el médico que tomes un poquito más de tu medicina para el corazón...'). Por ello las mujeres consiguen una Ley Orgánica de Medidas de Protección Integral contra la Violencia de Género que las protege a ellas solas. Una Ley que no es de género, pues no existe un solo género") y, dejándose llevar por su TOC, contra las enfermeras:
Las enfermeras se reclaman el 50% de la fuerza laboral sanitaria y se sienten discriminadas. Lo son, lamentablemente. Pero ante problemas como el de Leganés (el de la falsa denuncia, el caso del Consejero de Sanidad de Madrid, Manuel Lamela, de 2005, de eutanasia masiva en urgencias del Hospital Severo Ochoa), se quitan de en medio, pues 'sólo cumplimos las órdenes de los médicos'.
Les gustan las quimeras, tipo los protocolos y las guías, los pacientes sanos y jóvenes, y la prevención como bien demostró Cristina Pérez en su clásico trabajo cualitativo. Es decir, no les gusta lo que la sociedad y los pacientes precisan, enfermeras que trabajen con viejos, enfermos y crónicos, sobre todo a domicilio. De hecho, las hay que se transforman en enfer-mesas, por el placer que les reporta trabajar en el despacho. Trabajan lejos de los problemas de los pacientes y de los médicos (en muchos centros de salud las enfermeras atienden a medias de 10 pacientes por día, contra 40 los médicos, ¿a cuánto sale cada acto enfermero?
Ya hace unos días cuando pontificó sobre el médico, no director de orquesta sino piloto del avión, pensé en llevarlo al rincón del demagogo que tiene este blog, pero la trayectoria intelectual de Gervás me llevó a pensar que se trataba de un lapsus producido por alguna emoción mal sujetada ("el sueño de la razón engendra monstruos", que dijo Francisco de Goya), y me limité a ignorarlo. También me frenó que el medio donde publica este tipo de tribunas, Acta Sanitaria, es una publicación progresista y comprometida con la sanidad pública, aunque no entiendo porqué debe publicar semejantes desatinos, que no sólo dejan en evidencia a su firmante sino también al medio en que se editan.
No sé lo que pensarán sus -al menos, siete- compañeras enfermeras del Equipo CESCA que él fundó y dirige. Sí me trajo a la memoria un trabajo de otro co-fundador del Equipo, Mercedes Fernández, médica, en el que curiosamente se reivindica a los médicos como enfermeras: los médicos tenemos una larga historia profesional, de cientos de miles de años, desde la Prehistoria. Probablemente desde la primera mujer que, con una sensibilidad y capacidad fuera de lo común, sumó conocimientos y habilidades de 'sanación'. Por ejemplo, ayudar al parto, utilizar 'hierbas' para enfermedades, reducir luxaciones, reparar fracturas, curar heridas y ayudar a morir en paz.
Es evidente que esos son los antecedentes de las enfermeras-mujeres, mientras que los médicos-hombres se reflejan más bien en los brujos o chamanes en supuesto contacto con los dioses para auto-adjudicarse un elevado estatus en la tribu, mientras que las mujeres trabajaban duramente para poder que atender y cuidar a sus familias y comunidades.Y es evidente que sólo se puede escribir eso, siendo médico, si uno piensa que todo lo relacionado con la salud, y hasta el bienestar, es medicina y sólo medicina. Puro delirio, que diría el bolero.
En fin, es sorprendente que sean tantos los médicos que tienen un serio problema con la enfermería, incluso algunos de aquellos a los que siempre hemos admirado, pero yo no haría mucho caso a sus panfletos y me quedaría con aquello de positivo que han aportado y aportan: a fin de cuentas, tienen un problema médico (a su TOC me refiero). Y si tienen ese temor a ser desplazados por las enfermeras es que algo están viendo en esa dirección: "ladran, luego cabalgamos" (frase que no es de El Quijote, como suele decirse, sino de Goethe).
Por mi parte, no voy a entrar más en este monotema por muchas burradas que lea, hay cosas más importantes y cosntructivas de las que hablar.

genial, genial y genial. No puedo estar más a tu favor y yo desde luego nunca lo hubiera expresado mejor que tú!!!!
ResponderEliminarGenial la respuesta al decepcionante artículo del afamado Gervás.
ResponderEliminarCésar M.
Hola a to2... Yo soy enfermero y vivo en carne propia muchas de las situaciones e incomprensión que refleja en su blog y que proceden de un pequeño número de personajes (pequeño , pero muy ruidoso y alarmista... ¡¡¡ Que vienen, que vienen !!!)
ResponderEliminarCon exquisito gusto (seguramente, mucho más del que algunos se merecen), acaba usted de poner los puntos sobre las íes.
Doblemente enhorabuena... por lo que dice y por como lo dice.
Y muchas gracias.
Luis A.
Soy médico y soy mujer y he de decir que lo que ha dicho Gervás me ha parecido toda una ofensa de principio a fin. Especialmente a las mujeres y en concreto a las enfermeras.
ResponderEliminarNo sé, no entiendo a qué viene todo éso pero me tiene bastante indignada y enfadada por lo que está consiguiendo.
Es cierto que en todos los sitios cuecen habas pero lo que no se puede es generalizar como ha hecho él y como se tiende a hacer en respuesta a lo que ha provocado.
Soy médico y en ningún momento me he pretendido ser médico-enfermera. Cada uno tiene su papel y no es cuestión de abarcar todo como si todo lo supiéramos, NO. Nos complementamos, somos un equipo y en mi día a día no paro de pedir consejo a las enfermeras con las que trabajo. No pretendo hacer lo que hacen ellas y, si acaso, lo que intento es aprender de ellas. Soy oncóloga radioterápica y en mi servicio tenemos una enfermera que compartimos con oncología médica. Es obvio que no podemos pedirla todo lo que nos gustaría y cuando a la tarde-noche ella no está cerca y me encuentro con un paciente que tiene la piel mal y necesita una cura, en ocasiones he podido apañarlo yo, pero otras veces he echado mucho de menos a esa enfermera y por eso quiero que me enseñe a hacerlas, por si en un momento ella no está, poder hacerlo yo. Pero sustituir? Nooooooooooo!
Creo que cada uno hace lo que sabe, nos complementamos y aprendemos unos de otros y es así como conseguimos que todo vaya mejor y el paciente esté mejor.
No creo que podamos generalizar y fomentar esa rivalidad, somos un equipo, no? Y las jerarquías, superioridades... en fin... no me gustan, no las entiendo ni comparto.
Siento el rollo, gracias por el post,
Tere
Me parece que todos estamos cansados de este temor médico a comprender que la salud es de las personas, las familias y la comunidad. Desde que los dejamos solos, hace ya de esto 25 años, no han sabido caminar solos, un duelo patológico, pues que se lo traten, tambien nosotros podemos ofrecerles ayuda para superarlo, pero diran que " al enemigo ni agua". Entre tanto padecemos la ignorancia y la negativa de los poderes políticos para participar en la planificación sanitaria, la gestión de nuestra propia asistencia,etc... No entienden la NANDA, ni las NOC, en fin, siempre teniedo que demostrar lo que valemos y si vales mucho deberias ser médico, uff. Me gusta mucho la frase "ladran, luego cabalgamos", pero ya me duelen los oidos. Sabemos trabajar en equipo, colaborar y tambien sabemos trabajar en silencio con nuestros pacientes y vamoa a domicilio, sí lo hacemos y nos gustaria que de vez en cuando ellos nos acompañaran, aunque solo sea dos veces al año.
ResponderEliminarGracias a todos por vuestros comentarios, todos tenemos los mismos intereses: profesionales sanitarios comprometidos, preparados y empáticos.
ResponderEliminarY especialmente gracias a Tere (MsConcu), cuya aportación, sencilla pero intensa, deja testimonio de que afortunadamente los más estridentes no son, aunque lo parezcan, los más genuinos. Gracias.
Lo de Gervás con las enfermeras viene de lejos, ha escrito más articulos en ésta línea sobre todo al principio, yo nunca lo he admirado
ResponderEliminarLo único que ha conseguido ha sido reforzar más nuesto pensamiento de que "asi NO" queremos las relaciones de equipo y de que puede seguir escribiendo lo que le parezca, que la enfermería seguirá CUIDANDO. No queremos pensadores ni escritores como éste maleando el ambiente.
ResponderEliminarNo se lo merece el ciudadano, no.
Yo por mi parte ayer tarde me posicioné y escribía en Twitter: ¿Sabéis que os digo? que aplico " el NO aprecio" y paso de Dr. Gervás. Tengo muchas cosas que hacer para perder el tiempo. Seguimos CUIDANDO"
Estoy cansada de discusiones estériles que sólo malean el ambiente.
Buen día Y gracias Juan ;)
PENSAMIENTO POSITIVO.
ResponderEliminarTodo eso es reflejo del proceso de crecimiento que se está produciendo en enfermería, y una pequeña muestra de lo que está por llegar. Enfermería es una profesión joven, en expansión,que está dando sus primeros pasos y que tiene que hacerse con su propio espacio, empujando, como se ha hecho siempre. Porque para conseguir un espacio, tu espacio, en un sitio ocupado por otros es necesario aprovechar todos los huecos disponibles y desplazar un poco a los que ya están.
Eso es lo hoy hace enfermería, y lo que va a tener que seguir haciendo en los próximos años,porque es una profesión emergente que tiene muchas cosas que aportar al sistema sanitario y a la salud de las personas.
Así que ¡a trabajar!... o a seguir empujando, aunque el empujón pueda causar molestias.
Muy buena entrada, muy inteligente y magníficamente traída y llevada...
ResponderEliminarEste tipo, que según parece es médico, puede decir lo que le salga de las narices. Puede escribir kilómetros de páginas y insultar a las enfermeras cuanto le dé de sí el boli BIC... Esto tiene pinta de pataleta, pataleta de acomplejado que sólo sabe ponerse en el lugar que cree le corresponde, insultando y menospreciando a toda una profesión, en este caso, la profesión enfermera. Pero es que no sé si se da cuenta, de que con sus palabras, ofende también a la profesión médica, ésa en la que sus profesionales no se sienten identificados con lo que afirma, cuando él "se enarbola" a sí mismo como "el adalid de los galenos". Los médicos con los que ahora trabajo y muchos de los que trabajé, no piensan como él y eso es lo único que me importa.
Me da igual lo que diga este señor.
Enfermería, aunque a él le pese -y está claro que le pesa... y me alegro- es una profesión imprescindible hoy día para cuidar, para ayudar a los pacientes y sus familias en sus problemas de salud y enfermedad. Hacemos un trabajo necesario y extremadamente útil... nuestros pacientes nos necesitan y eso es lo único que me importa, no lo que diga este señor en su pataleta dialéctica.
Enfermería ha avanzado en 25 años lo que otras profesiones no han logrado. Estamos encontrando nuestro sitio a base de esfuerzo, de trabajo, de estudios, de evidencias, de investigación, de demostrar una vez y otra nuestra capacidad -cosa que a otros no se les exige jamás, pero da igual-... El límite de enfermería no lo va a marcar nadie... y menos él.
Me encanta mi trabajo, mi vocación como enfermera es cada día más fuerte, estoy orgullosa de lo que hemos logrado y me encanta trabajar con otras profesiones, con otros profesionales, todos los que conforman el equipo en el que laboro... Por eso, lo que diga este señor, no importa. TOC, tú lo has dicho en esta magnífica entrada.
Nosotros sigamos a lo nuestro, sigamos con nuestra labor y a leer la siguiente pataleta que encontremos en los medios... Sólo es una minoría.
Un abrazo para todos.
Ok! Nuestro lema a partir de ahora: "No hay mayor desprecio que no hacer aprecio". Vosotras a seguir cuidando(nos) y yo a procurar hacer entradas que os aporten más valor que esta basurilla. Muchas gracias a todos por dar vida al blog, es un honor teneros en esta casa de todos. Un abrazo.
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