Estrenó la sección el presidente de la Federación Española de Sociedades Científico-Médicas y hoy metemos en el rincón del demagogo al presidente o lo que sea del Consejo General de Enfermería. Con motivo de la entrega de un "galardón" sin nombre, que no aparece reseñado por ningún otro lado y del que no se informa más que en términos genéricos (reconocimiento, galardón) y dado que el Pisuerga pasaba por Valladolid, afirma el Sr. González Jurado que "La Asamblea General del CIE ha mostrado su oposición unánime al proyecto de Ley de Servicios Profesionales [española] que introduciría la colegiación voluntaria para médicos y enfermeras que trabajen para la sanidad pública". Nada menos que 123 países debatiendo sobre la Ley de Servicios Profesionales española en un foro cuyo lema es Las enfermeras impulsan el acceso, la calidad y la salud... ¡Anda ya!
Como esto sería más propio del rincón del fantasma, pasamos al nuestro, al del demagogo. El caso es que la nota de prensa concluye así:
Basta apelar al sentido común para determinar que resulta del todo ilógico y contraproducente para el paciente permitir que el empleador y responsable logístico y organizacional del trabajo, sea, a su vez, quien decida también qué son y qué no son buenas prácticas, porque se convierte en juez y parte frente a sus empleados. Si esto es así, y el actual proyecto de ley de este modo lo contempla, los profesionales sanitarios españoles que trabajen no sólo para la sanidad pública, sino también para centros concertados con la seguridad social (aunque tengan titularidad 100% privada), no podrían negarse a realizar una práctica clínica o asistencial que consideren que implique riesgo para sus pacientes, porque el criterio deontológico sería el impuesto por su gestor, que podría perfectamente optar por priorizar el ahorro, la rentabilidad y/o la cuenta de resultados, frente a la propia seguridad de los ciudadanos.
O sea, exactamente lo mismo que ahora con colegiación obligatoria (perdón, universal). Los colegios carecen de competencias (y probablemente también de verdadera voluntad) para ser los responsables de este tipo de control "deontológico".
Señor González Jurado, igual tiene razón en sus propuestas, pero, por favor, busque otros argumentos que no sean demagógicos...


No hay comentarios:
Publicar un comentario