La reflexión de los próximos días -necesito varios para no aburrir- tiene que ver con una paradoja con influencias importantes en las dudas sobre la identidad de las profesiones hoy en día y sobre el profesionalismo. Tiene mucho que ver, está inspirada, en un número monográfico de la revista Current Sociology: Reconnecting Professional Ocupations and Professional Organizations.
La reflexión empieza con el siguiente argumento: Mientras, por un lado, asistimos a un intensivo proceso de profesionalización de la sociedad, tanto cuantitiva (mayor porcentaje de profesionales en el mercado laboral), como cualitativa (vivimos en la 'sociedad del conocimiento'), por otro lado algunas de las características intrínsecas del "profesionalismo" (autonomía funcional, independencia, libertad o capacidad de decisión facultativa, relación de poder o autoridad sobre el cliente e incluso sobre la organización...) están perdiendo la mayor parte de su vigencia, si es que no toda. O sea, que los profesionales "de hoy" no tienen nada que ver con los profesionales "de ayer". Y, sin embargo, la imagen de "los profesionales de ayer" es la que pervive como arquetipo de "lo que sería, en realidad, ser un profesional hoy", ¿Añoramos hoy ser como los profesionales de ayer? Bueno, pues los de ayer no van a volver. Eso es seguro, aunque tengamos nostalgia de ellos. Y eso genera una gran frustración, que tiene mucho que ver con el estado de ánimo de los profesionales de hoy en día. Realmente, "la sombra del pasado es alargada".
Parece que asistimos a la paradoja de una sociedad crecientemente "profesionalizada", pero conformada por profesionales crecientemente "desprofesionalizados". Y es que "el profesional", en su concepción e imagen tradicionales, ha dejado prácicamente de de existir, le duela a quien le duela. Y casi todo lo que deja de existir es porque ha perdido funcionalidad para el sistema social. El profesional "de ayer" y el profesionalismo "de ayer" han dejado de existir.
Cuando desde muchas organizaciones sanitarias -especialmente médicas y eso es sólo porque las enfermeras están un tanto ausentes del debate-, se nos habla de un "nuevo profesionalismo", ¿de qué se nos está hablando? Bueno, de mucha parafernalia, pero de muy poca chicha.

Será verdad aquello de que cualquier tiempo pasado fue mejor?. No deberiamos consentirlo...
ResponderEliminarSerá verdad aquello de que cualquier tiempo pasado fue mejor?. No deberiamos consentirlo...
ResponderEliminarYo creo, Antonio, que este tipo de cambios a escala global son evoluciones darwinistas, adaptativas, así que sólo cabe esperar que se agudicen... hagamos lo que hagamos. Lo más que podemos intentar a escala local es generar un nuevo "profesionalismo" basado en los valores de lo público, aunque, como decían Siniestro Total, corren "malos tiempos para la lírica". En cualquier caso, la melancolía no va a ayudar mucho. Un abrazo.
ResponderEliminarLo de "malos tiempos para la Lìrica" es de Golpes Bajos....Sinistro se preguntaba en un título de alguno de sus discos "Y aquí...¿Cuándo se come?....
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