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martes, 10 de mayo de 2011

Jornada del 19 de mayo: Presente y futuro de la enfermería


Las amigas y amigos del Observatorio Crítico para una Enfermería del Siglo XXI organizan una jornada, el próximo día 19 de mayo, en el Centro Cultural Sanchinarro de Madrid, con el lema "Grado, prescripción y especialidades. Presente y futuro de la Enfermería". Han tenido la amabilidad de invitarme y allí estaré junto a Antonio J. Valenzuela Rodríguez, Carlos Tardío Cordón, Jerónimo Romero Nieva-Lozano y Carlos Álvarez Nebreda.

Quien desee asistir puede inscribirse por correo electrónico jornadateb@gmail.com o a través del foro Tablón en Blanco. Como podéis ver, no se trata de una iniciativa institucional, sino de base, con el formidable equipo "de agitación y propaganda" de las amigas del tablonenblanco.com como protagonistas indiscutibles por su increíble capacidad de trabajo. Es esta la razón por la que han tenido que establecer una pequeña colaboración monetaria para pagar el alquiler del local: 6 euros, que para la mayoría de nosotros no van a ningún  lado.

Me encantará intercambiar opiniones con quienes podáis y queráis asistir. Y quienes no podáis, igual podrías plantearos realizar la modesta aportación económica de todas formas (yo ya lo he hecho). Estos movimientos asociativos de base son muy importantes, ya que las organizaciones corporativas se han apropiado de toda la escena en beneficio propio y tratan de invisibilizar cualquier movimiento crítico que puede suponer una amenaza para su particular "estado del bienestar". Por eso es tan importante sostener estas iniciativas: asistiendo masivamente o, en todo caso, colaborando para que este tipo de actos donde nadie adoctrina a nadie, pero todos aprendemos de todos, puedan ser una realidad alternativa. Nos vemos allí.

miércoles, 4 de mayo de 2011

Sensibilidad, creatividad, proporcionalidad

Esta entrada ha venido motivada por un comentario que dejó ayer en el blog Rosa M. Nieto, en el que se refería a la permanente tensión entre innovación y perfeccionamiento (es un resumen bastante burdo, pero bueno...). Lo complicado del mundo, respondí, es que todo está en permanente equilibrio inestable y a menudo más afectado por la casualidad, que por la causalidad.

Hace  -¡uf!-  una pila de años, Luis Ángel Oteo y yo, en un libro titulado La imaginación política. La izquierda europea y la crisis del estado social (Fundación Asturias, 1996; descatalogado) acuñamos nuestro personal cóctel para afrontar algunos de los principales problemas relacionados con la acción social en sus más diversos niveles (sociedad, organizaciones, grupos sociales, profesiones...). La receta es (aparentemente) sencilla: mezclar a partes iguales estos tres ingredientes:

- Sensibilidad, para reconocer y aceptar la multidimensionalidad de la vida social, su estado permanente de tensión y de búsqueda incesante de nuevos equilibrios. Para huir de los corporativismos y reconocer que son los ciudadanos (y no las organizaciones o profesiones) quienes deben estar en el centro de las propuestas y que sólo se legitiman éstas hasta el punto en que den respuesta a sus necesidades y problemas.

- Creatividad, para asumir que la materia prima de la política son las ideas, no las estadísticas y que, a partir del uso honesto y sin complejos de la inteligencia y de la sensibilidad, es posible huir tanto de las viejas ideas anquilosadas, como de la importación acrítica y poco inteligente de ideas positivistas, utilitarias y pesimistas que sólo pueden aportar al sistema un mayor nivel de incertidumbre e inseguridad.

- Proporcionalidad, para no perder el sentido de la realidad y para poder entender que, a menudo, el empecinamiento en injertar pequeñas medidas disgregadas de la lógica común, que apenas aportan valor al sistema, se traduce en un deterioro aún mayor de la situación existente, mientras que al mismo tiempo enfrentamos los grandes problemas y retos con poco más que discursos y palabras cargadas de buenas intenciones.

Sensibilidad, creatividad y proporcionalidad, en definitiva, para encontrar los puntos de equilibrio que optimicen las funciones sociales y personales para dar respuesta a las dicotomías fundamentales a las que debe hacer frente la sociedad: público-privado, eficiencia-equidad, mercado-regulación, competencia-cooperación, pragmatismo-humanismo...

Hoy añadiría, en el ámbito de la enfermería, enfoque biomédico-enfoque holístico. ¿Dónde estaría/n el/los punto/s de equilibrio?

martes, 3 de mayo de 2011

El conocimiento "de libro de cocina" y las preguntas de la certeza

"Es evidente que hay un tipo de pensamiento a base de hábitos, reglas y principios que por lo general  aplicamos con éxito. Pero el origen de nuestros hábitos está prácticamente fuera de nuestro control. Las reglas que aplicamos son reglas empíricas, pero jamás verificamos su validez. Los principios de los que partimos los hemos tomado en parte de padres y maestros de un modo acrítico, y en parte han sido decantados al azar a partir de situaciones específicas de la vida personal o de la vida de los demás, sin la menor investigación de nuestra parte acerca de su solidez. Pero, por otro lado, estas experiencias y reglas nos bastan para regirnos la vida.

Este tipo de conocimiento y la forma en que está organizado podría muy bien ser bautizado como "conocimiento de libro de cocina". El libro de cocina tiene recetas, listas de ingredientes, fórmulas para mezclar éstos e instrucciones para ponerlas en  práctica. Esto es todo lo que necesitamos para hacer una tarta de manzana y todo lo que necesitamos para resolver las cuestiones rudimentarias de la vida diaria.

Como, por lo común, para satisfacer las necesidades del momento, que es en lo que consiste nuestra tarea, no necesitamos reflexionar, sino actuar, no nos interesa "la pregunta de la certeza". Nos contentamos con tener una  oportunidad para llevar a cabo nuestros fines y esta oportunidad, nos gusta pensar, sólo la tenemos si ponemos en movimiento el mismo mecanismo de hábitos, reglas y principios que ya fueron eficaces y que volverán a serlo." (A. Schutz)