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jueves, 19 de julio de 2012

¿A qué esperáis?

Tanto los sistemas sanitarios como la enfermería se encuentran ante un cruce de caminos. La enfermería podría y debería convertirse en un actor fundamental en la transformación radical que necesitan los servicios de salud. Las enfermeras pueden hacerlo aportando la visión, definiendo el camino y liderando la marcha.

A medida que el sistema sanitario se transforme, la enfermería puede optar por esperar a ver cómo se desarrollan los acontecimientos y decidir después cómo encajarían mejor las enfermeras en el sistema, una vez que haya adoptado su nueva forma; o puede optar también por liderar los cambios promoviendo una nueva visión enraizada en los valores enfermeros holísticos y restaurando la centralidad de la relación enfermera-persona, expresada a través de un enfoque basado en sus fortalezas [strenghts-based approach].

Las enfermeras y la enfermería están bien posicionadas para transformar los sistemas de salud por su número, por su ámbito de práctica, que le permite desempeñar numerosos roles, y por su capacidad para cuidar a personas de todas las edades a lo largo de todo el continuo asistencial, en la salud y en la enfermedad, y en diferentes escenarios. Cuentan con una historia de liderazgo inspirado en Nightingale, quien demostró lo que se puede conseguir con visión, convicción y voluntad de cambiar el status quo.

El liderazgo enfermero basado en fortalezas [strenghts-based nursing leadership] proporciona un modelo para avanzar y para que las enfermeras y la enfermería aprovechen su momento: carpe diem. Los planetas están perfectamente alineados para que la enfermería y las enfermeras den un paso adelante para crear un sistema sanitario para el siglo XXI orientado a la salud, más holístico, humanista e integrado, centrándose en lo que es mejor, en lo que funciona y en lo que tiene potencial.

Gottlieb, LN, Gottlieb, B y Shamian, J (2012). Principles of Strengths-Based Nursing Leadership for Strengths-Based Nursing Care: A New Paradigm for Nursing and Healthcare for the 21st Century. Nursing Leadership, 25 (2), pp. 49-50.

lunes, 16 de julio de 2012

Sitios de interés: Sobre la enfermería canadiense

Hace una tres semanas comentaba, en una entrada titulada Hay quien hace sus deberes (y quien no), un documento publicado por la Comisión Nacional de Expertos de la Asociación Canadiense de Enfermeras [CNA's National Experts Comission, NEC] titulado A nursing call to action. Un documento de lectura muy recomendable.

Pero es que el trabajo de la NEC no se limita a la edición de este breve libro blanco, sino que tiene otras tareas permanentes y su web alberga gran cantidad de información útil generada por la propia Comisión para conocer los progresos de la enfermería canadiense que, me consta, es mirada con bastante atención por muchos estudiosos de la enfermería en España y Latinoamérica.

Aunque es lógico que esta información esté muy centrada en la sociedad y los servicios de salud canadienses, también es cierto que es muy descriptiva de la situación en los países desarrollados y por tanto en el nuestro (en el supuesto de que sigamos siéndolo aún y no hayamos pasado aún a ser un país en vías de subdesarrollo gracias a nuestros queridos que se jodan).

Por ejemplo, tienen una serie de fact sheets [hojas informativas] sobre numerosos problemas de salud y enfermedades, estadísticas o determinantes de salud. También tienen tres documentos muy interesantes: Better Health, Better Care y Better Value, que son un desarrollo de su lema fundacional: Better health, better care, better value. Best nursing.

Pues eso: Más salud, mejor asistencia, más valor. La mejor enfermería.

¡Ah, y los documentos están disponibles también en francés!


PS.- Si alguien está también interesado en aspectos más generales de los servicios de salud canadienses, resulta muy recomendable la web de la Canadian Health Services Research Foundation, una organización independiente, especialmente  -por lo que atañe a la enfermería-  su interesante informe sobre la reforma de la enfermería en los hospitales de Ottawa, por el hecho de que, si bien existe mucha divulgación sobre reformas de la enfermería en atención primaria y sociosanitaria, es muy escasa en la hospitalaria.

jueves, 12 de julio de 2012

Sitios de interés: la reforma sanitaria inglesa

Para quienes sabemos que la coalición conservadora-liberal del Reino Unido está sometiendo a su sistema nacional de salud a una reforma de una  contundencia sin precedentes, a través de la Health and Social Care Act aprobada hace tres meses y medio, pero no nos situamos muy bien, este prezi de The King's Fund nos la enmarca históricamente y nos explica paso a paso el proceso de aprobación de la ley.

Eso sí: si alguien tiene tiempo y ganas para estudiarse las 473 páginas de la ley, puede leerla y/o descargarla en este enlace (y que luego nos la resuma). Pero también podemos leer un extenso resumen en la web del Department of Health. Y, si se quiere más breve, todo está en la Wikipedia. Y para los que no pueden leer en inglés, esta entrada de matasanos explica las líneas esenciales de la reforma, si bien fue escrita antes de su tramitación parlamentaria, por lo que no recoge algunos cambios relevantes producidos durante dicha tramitación.

¡Ah, sí! Básicamente se trata de una entrega de la joya de la corona inglesa al sector privado. Para gente sin complejos (o sea, de derechas).

miércoles, 11 de julio de 2012

La buena reputación

Ya he hecho referencia en algunas entradas a la crisis de imagen de la enfermería británica (uno de los principales referentes imaginarios, creo que junto con Canadá, de las enfermeras españolas), tocada duramente por noticias de mala praxis y hasta criminales protagonizadas por enfermeras de los que la prensa se hace eco con santa  -y justa-  indignación, a un ritmo de dos o tres veces a la semana (las dos últimas, aquí y aquí, ambas esta vez en Escocia), así como por una turbia historia de rencillas, torpezas e indolencias de su órgano regulador, el Nurse & Midwifery Council, algo que también he comentado hace poco en el blog.

Pero estamos en verano y hoy ya nos ha mentido y pisoteado bastante, así que es mejor hablar de algo positivo, la otra cara de la moneda, aunque sea abroad, por ejemplo la imagen pública de la enfermería en Estados Unidos, un país que se ha convertido en semillero de innovaciones en diferentes áreas asistenciales, muy especialmente en problemas de su muy deficiente atención primaria y del abordaje de los pacientes con patologías crónicas complejas (ver por ejemplo, esta entrada del blog). En EEUU, la enfermería empezó a ver reconocido su rol de profesión sanitaria autónoma e interdependiente ya en los años 60 del siglo pasado; el efecto mercado en la libre elección de lugar de ejercicio por parte de los médicos de atención primaria obligó en su momento a sobreformar a miles de enfermeras para que las áreas rurales, sobre todo las más deprimidas, no quedaran sanitariamente desatendidas. Ello está en la raíz de los roles avanzados enfermeros, hoy en día absolutamente consolidados y extendidos por todo el país (más en unos estados que en otros, desde luego, debido a unas heterogéneas y cambiantes normativas). Y esta historia confirma que los avances reales de una profesión son mucho más probables cuando, en realidad y no sólo como ficción de unas élites sobreactuadas y victimistas, tratan de dar respuesta a los problemas reales del mundo real.

Y como no podría  -o al menos no debería-  ser menos, la enfermería es la profesión con mejor imagen pública en EEUU: el prestigioso instituto de opinión Gallup realiza cada año una encuesta sobre la imagen de las profesiones y, como resalta la nota de prensa de la última de ellas (diciembre de 2011), nurses consistently top the list, having done so each year since they were first included in 1999 -- apart from 2001, when firefighters were included on a one-time basis to measure public support for them after their heroic actions on 9/11 ["las enfermeras lideran el ranking de manera consistente desde que fueron incluidas por primera vez en 1999, si exceptuamos 2001, cuando los bomberos fueron incluidos por primera y única vez para medir el apoyo que recibieron tras su heróica actuación el 11 de septiembre"]. Aquí está el ranking, que se comenta por sí solo (por arriba pero también por abajo si tenéis curiosidad):


Una lección a aprender: dar respuesta a los problemas de la gente y de las organizaciones sanitarias, por encima de los de las élites enfermeras, es rentable al menos en términos de prestigio social, algo de lo que están muy necesitadas las enfermeras.

Moraleja: no fiarse nunca de las élites enfermeras que viven del cuento a vuestra costa. Y en todo caso, para no ser injustos, tratad de distinguir el trigo de la paja.

viernes, 6 de julio de 2012

Sitios de interés: The Robert Wood Johnson Foundation

En estas entradas veraniegas más ligeras, entre otras cosas, trato de enlazar recursos informativos de interés sobre el presente y futuro de la enfermería; lo malo es que no hay muchas en español. Ojalá me permitáis conocer alguna de interés menos conocida en nuestra lengua o despeguen nuevos proyectos y pueda hacerme eco de ellos (tanto en España como en Latinoamérica).

La Robert Wood Johnson Foundation [RWJF] es una fundación [philanthropy] estadounidense no partidista (nonpartisan, como dicen allí), pero progresista, al menos en sus propuestas sanitarias: por ejemplo, apoya sin ambages la reforma sanitaria de Obama, que los del Tea Party llaman Obamacare y los repertorios jurídicos, Patient Protection and Affordable Care Act [ley de protección del paciente y de asistencia asequible]. Curiosamente, la fundación toma su nombre del de Robert Wood Johnson, uno de los fundadores de Johnson & Johnson, la firma más importante en su rama farmacéutica, de Big Pharma y en su rama de aparataje médico, del famoso complejo médico-industrial.

Una de sus principales áreas de atención es la enfermería. Aparte de su producción propia, sirve como enlace a mucha información relacionada con la enfermería. Ya hace algún tiempo que estoy suscrito a su News Digest: Nursing y algunas de las entradas de este blog se han basado en informaciones producidas o enlazadas por la RWJF. Podéis revisar sus contenidos y/o suscribiros aquí.

jueves, 5 de julio de 2012

Sitios de interés: Más allá de los titulares

Behind the headlines es una sección de NHS Choices, la web para la ciudadanía del servicio nacional de salud inglés, que analiza muy a fondo y siempre con mirada crítica, aquellos titulares de prensa relacionados con la salud que pudieran resultar equívocos, cuando no claramente manipuladores. Naturalmente, está escrita en inglés, pero incorpora un traductor que (más mal que bien, todo hay que decirlo) permite la lectura a quienes que no se manejan en ese idioma. Es posible suscribirse vía RSS para recibir sus nuevos contenidos.

martes, 3 de julio de 2012

¿Quién controla al controlador?

Ya me he hecho eco más de una vez sobre las tormentosas relaciones entre enfermería y medios de comunicación en Gran Bretaña; de hecho dediqué una serie bajo el título 'cuanto más sé de ti, menos te quiero', con tres entradas (esta es la tercera, que enlaza las anteriores) que fueron de las más leídas del blog.

Son bastante numerosas las ocasiones en que la prensa británica denuncia la crisis de los cuidados enfermeros, una especie de epidemia nacional de casos de malos tratos, algunos verdaderamente truculentos, con denuncias sobre pacientes hospitalizados que tienen que llamar a la policía o a emergencias para conseguir que alguien les atienda, los alimente o hidrate. Una conocida periodista, Christina Paterson, se preguntaba en The Independent cómo es posible que una profesión cuya razón de ser es cuidar pueda provocar tantas críticas por su insensibilidad y crueldad. Y dudaba si culpar a factores estructurales (¿necesita la enfermería ser gestionada de otra manera?) o personales (¿o la respuesta es más bien que hay que desarrollar una nueva cultura de la compasión?). Yo siempre tiendo a pensar, cuando existe un problema generalizado de conductas personales malsanas, que tienen que intervenir factores estructurales u organizativos. No es que campañas dirigidas a modificar las conductas de los profesionales no valgan para nada, pero es preciso que sean complementadas con una revisión crítica de los factores supra-estructurales (perdón por el palabro) que inciden en esas conductas.

Hoy nos informa The Daily Telegraph sobre el cuestionamiento del organismo encargado de la regulación de la  profesión enfermera, el Nursing and Midwifery Council [NMC], cuyo lema es safeguarding health and wellbeing, "protegiendo la salud y el bienestar"... se supone que de los pacientes, no los suyos propios. El titular de The Telegraph es elocuente: Patients 'put at risk' by failures at nurses regulator. Patients are being put at risk by incompetent nurses because the regulator is failing and is an 'embarrassment', a damning report has found.

A mí estas cosas me duelen, porque soy un gran defensor del modelo agencial británico y también muy generalizado en algunos países de la Commonwealth, al menos de la música porque la letra, al parecer, dista mucho de ser la que debiera. La junta directiva del NMC está compuesta por 10 miembros, de los cuales sólo cuatro son enfermeras (o matronas), ya que los seis restantes son lay members, personas ajenas a la enfermería, supuestos representantes de la ciudadanía en el Consejo. Esta composición parece que debería salvaguardar de los intereses corporativista a la institución, pero parece que no es así. El NMC acumula 4.000 denuncias a enfermeras sin resolver (en un colectivo de casi 500.000 profesionales, o sea que ¡una enfermera de cada 125 está denunciada ante su organismo regulador!), de las cuales en 1.000 ni siquiera han llegado a abrirse dilgencias.

Esta es la mala noticia.

La buena, la que me anima a seguir creyendo el el modelo agencial, es que la denuncia proviene de otro organismo, el Council for Healthcare Regulatory Excellence, que ha hecho público hoy mismo el informe sobre el NMC del que se hace eco The Daily Telegraph.


Llevando el tema a nuestro terreno: es evidente que los colegios profesionales, presuntos reguladores y encargados del control de las actuaciones de sus colegiados, no guardan ninguna relación con los reguladores de países más avanzados en este asunto. Es realidad, lo de que los colegios profesionales en España controlan la calidad y buenas prácticas de los profesionales es un paripé, una ficción que le viene bien a todo el mundo, afortunadamente para los propios colegios, ya que de ser verdaderos responsables de las prácticas de sus colegiados serían declarados responsables civiles subsidiarios en las condenas judiciales  por mala praxis profesional (en vez de los paganos de siempre, las administraciones públicas), o sea que se habrían arruinado hace muchos años y ya serían  -como deberían ser-  meras reliquias de un ominoso pasado. Pero uno suspira porque existiera algún tipo de controlador del controlador como el Consejo para la Excelencia Regulatoria Sanitaria en Gran Bretaña. Serían muy excitantes sus informes, entre ellos en qué gastan realmente las cuotas de sus colegiados y los ingresos de sus directivos. Pero esto es España: campeones de Europa en fútbol y al menos finalistas en opacidad institucional.