---------------- archivoefe

viernes, 13 de abril de 2012

¿Es viable el sistema sanitario público? (el debate)

En la entrada de ayer me hacía eco de una serie de cinco artículos de la periodista Christina Patterson que está publicando el diario británico The Independent sobre lo que se vive en el Reino Unido como una grave crisis en la enfermería y de los cuidados enfermeros. Y prometí ofrecer hoy un resumen de sus contenidos, algo que no voy a poder cumplir porque lo que iban a ser cinco artículos se han convertido en seis y resta por publicar mañana sábado el último. Así que dejo la tarea para el lunes.

Para que no os vayáis sin ningún contenido, os ofrezco un podcast del monográfico que el programa de la Cadena Ser Hora 25 ofreció, a lo largo nada menos que de 48 minutos, sobre la crisis del Sistema Nacional de Salud español. Además de algunos testimonios, se incluyen intervenciones (y un pequeño debate) de José Ramón Repullo (director del departamento de planificación económica y de salud de la Escuela Nacional de Sanidad) y de los portavoces sanitarios del PP (José Ignacio Echániz) y del PSOE (Trinidad Jiménez).

Para escuchar con atención.

jueves, 12 de abril de 2012

Silencio, por favor

Estoy siguiendo esta semana una serie de cinco artículos  -de lunes a viernes-  que publica el diario liberal británico The Independent sobre una pretendida, o real, crisis de los cuidados enfermeros en el Reino Unido, escritos todos ellos por la periodista Christina Patterson, que además reúne a su condición profesional la de ser una paciente con cáncer tratada en numerosas ocasiones, lo cual le permite aportar su propia experiencia. Mi idea es refundir los cinco artículos en un solo archivo pdf y enlazarlo por si a alguien le interesa, junto con algunos comentarios que me está sugiriendo el 'culebrón'. Eso será mañana viernes, porque queda el último por publicar. Para azuzar el interés, estos son los cinco titulares-editoriales:
  • Lunes: Una crisis en la enfermería: Seis operaciones, seis ingresos hospitalarios... Y seis experiencias de primera mano de unos cuidados que no cuidan lo suficiente.
  • Martes: Más enfermeras y mejor pagadas que nunca... ¿Porqué, entonces, los estándares están cayendo?
  • Miércoles: Las reformas de los '90 se suponía que iban a mejorar los cuidados enfermeros. Por el contrario, existe un sentimiento ampliamente compartido de que fue precisamente entonces cuando comenzó el déficit de compasión de nuestros días. ¿Cómo pudo suceder?
  • Jueves: ¿Cómo puede una profesión cuya raison d'etre es cuidar provocar tantas críticas por su insensibilidad/crueldad [callousness]? ¿Necesita la enfermería ser gestionada de otra manera? ¿O la respuesta es más bien que hay que desarrollar una nueva cultura de la compasión?
  • Y mañana, viernes: Cómo marcar la diferencia: Un día en un hospital que demuestra que se puede funcionar.
[Por si hay algún impaciente a quien le han espoleado los titulares, he enlazado cada artículo, menos el de mañana viernes, naturalmente. Para los que prefieran esperar, mañana tendrán el pdf con los cinco artículos]

La reflexión de hoy, sin embargo, tiene poco que ver con las que desarrollaré en adelante con respecto al contenido de los artículos, ya que me la provoca una triste realidad comparativa: con bastante frecuencia ojeo (como 1.000 veces), leo (digamos como 100) y analizo y comparto en el blog (como 10 ó 20) artículos o columnas de opinión en medios de comunicación social generalista (no sanitarios) que describen, reflexionan y opinan sobre la enfermería, su situación dentro de los servicios sanitarios, sus aportaciones o sus equivocaciones, tanto da: su misma existencia. Esto pasa en Estados Unidos, en Canadá (menos), en el Reino Unido (mucho más), en Australia y Nueva Zelanda, pero también en países económicamente menos desarrollados como Sudáfrica, Taiwan o Filipinas. Pero no en España. Pero no en Francia. Pero no (creo, las barreras idiomáticas son muy duras) en Alemania o en otros países de la Europa Continental.

Lo hacen, evidentemente, porque piensan que la enfermería es una pieza importante de la sociedad, no sólo de los servicios de salud. La gente va a los hospitales y le parece importante lo que las enfermeras hacen bien o mal. Y aquí estoy seguro que también. Pero de eso no se habla, no tiene entidad social.

Todos los periódicos serios del mundo tiene secciones semanales  -con las ediciones online, más bien permanente-  sobre salud y sanidad, también los españoles, pero mientras que en muchos de los que reviso de por ahí afuera no es infrecuente encontrar noticias o comentarios relacionados con la enfermería, en España, si sucede, es de pasada: la enfermería no es noticia ni para bien ni para mal.

En mis Alertas de Google (fuera de excepcionales períodos de conflictividad laboral o de sucesos protagonizados por enfermeras) los enlaces sobre enfermería tienen que ver generalmente con noticias locales o con irrelevantes y engreídos comunicados de prensa de colegios y sindicatos, nunca de sociedades científicas enfermeras. Justo lo contrario de lo que sucede con las Alertas sobre medicina, aparece mucho más la Sociedad Española de Cardiología o de Pediatría o de Nutrición o de Cuidados Paliativos o de... que la propia Organización Médica Colegial.

Pregunta: ¿Las sociedades científicas enfermeras no tienen gabinetes de prensa, aunque sean amateur? ¿No mandan notas de prensa a los medios de comunicación? Si lo hacen: ¿No se las publican nunca? En caso afirmativo, ¿las ningunean y no hacen nada para mejorar, sólo deprimirse o ni siquiera eso? Y si no lo hacen, es decir, no mandan comunicados de prensa: ¿Es porque creen que no tienen nada de que hablar a los ciudadanos, nada que comunicar a los medios, nada que consideren social o sanitariamente relevante o interesante de entre sus actividades, de eso que luego en sus congresos y jornadas se cuentan a sus propios asociados entre grandes aplausos y una copa de vino español?

¿Y el Consejo General de Enfermería lo mismo? Es evidente que tiene un gabinete de prensa poderoso y muy activo, probablemente cueste un congo mantenerlo. Aparte de mimar el Sanifax (como si valiera para algo...) y de sus publicaciones hagiográficas internas, ¿sólo manda comunicados de prensa cuando van dirigidos a exaltar la figura de sus mandamases, excepto  -o ni siquiera, más bien-  en el día de la enfermería (que lamentablemente sólo se da una vez al año)? ¿No tiene/conoce logros científicos y profesionales enfermeros que transmitir, teniendo en cuenta que hablamos de más de 200.000 enfermeras en activo que algo de bueno harán en miles de centros y unidades sanitarias a lo largo del país; de cientos de unidades de gestión clínica o programas, experiencias o desarrollos profesionales en estrategias de cuidados en los que las enfermeras desempeñan un papel de excelencia; de muchas experiencias destacadas en los medios de comunicación sanitarios (incluso en los más medicocéntricos, de vez en cuando); de departamentos universitarios innovadores o centros y redes de investigación en cuidados internacionalmente reconocidos; incluso de historias profesionales de entrega y abnegación que de vez en cuando aparecen en la prensa local? ¿O simplemente no las conoce porque les trae al pairo?

¡Qué pena! Nos quejamos de la escasa o nula visibilidad de la enfermería en nuestra sociedad, pero la realidad es que nadie, de entre quienes podrían, lo hace: ¿Porque no quieren hacerlo? ¿Porque no saben hacerlo? O simplemente, ¿porque no creen en que la profesión enfermera tenga de verdad algo de verdadero valor que aportar a la sociedad y a nuestro Sistema Nacional de Salud?

Es cierto que la enfermería tiene poca visibilidad como agente sanitario y nula como actor social, pero no es menos cierto que se trata de una situación reversible con un esfuerzo conjunto y planificado de todas aquellas organizaciones y agentes a quienes de verdad les importa su profesión. Y si además colabora el Consejo General, mejor aún.

miércoles, 11 de abril de 2012

El ectoplasma del especulador criminal

Cuando nos hablan de los mercados al hablar de las crisis económicas siempre nos remiten a una nebulosa sin nombres ni caras: "Los Mercados".

Y entonces los especuladores criminales son como almas en pena, fantasmas sin identidad pululando por el inframundo, de quienes no sabemos nada hasta que: a) alienados por el SPAM (síndrome puto amo del mundo) acaban en la cárcel; o b) hacen el suficiente dinero como para poder permitirse el lujo de emerger al mundo de los vivos en forma de filántropos y mecenas.

Pero, al igual que las almas en pena cuando se ven atormentadas por una presencia humana que las atrae hacia la vida y generan un ectoplasma que permite entreverlos, algunos especuladores criminales crean su propio ectoplasma y se dejan entrever con su identidad verdadera. A veces  -como al ectoplasma de las almas en pena-  cuesta reconocerlos, pero otras aparecen en todo su esplendor, desvelando su alma de especulador criminal.

Eso le pasó a Jonathan Carmel, un ejecutivo del banco de inversiones Carmel Asset Management destinado en Londres, que ha vuelto su codiciosa vista hacia España y ha difundido para otros posibles especuladores que quieren participar de la orgía financiera una amplia presentación con sus peores augurios para el Reino de España y su estrategia para sacar riqueza privada de la riqueza pública. Podéis verlo en este atroz documento, en el cual se presenta la siguiente imagen para ilustrar nuestra situación (clicar para agrandar):



Lo que propone es utilizar un retorcido producto financiero denominado credit default swap (CDS, un 'derivado crediticio' manipulado, esos con los que se tuvo prohibido unos meses operar en la Unión Europea), con la siguiente estrategia (simplifico): se trata de 'alquilar' deuda soberana española a entidades financieras y asegurarlas con una aseguradora especializada en inversiones contra un posible impago del emisor (el Reino de España en este caso), a cambio del pago de una renta anual (en este caso, del 3,5% sobre el total de deuda 'alquilada'). En el caso de que el país, como le ha pasado a Grecia, quiebre y se produzca una quita parcial o un impago total, la aseguradora está obligada a abonar al asegurado (el 'alquilador') el importe nominal de parte o toda la deuda 'alquilada'. El 'alquilador', entonces, devuelve la deuda al 'arrendador' (que en realidad se ha quedado sin nada, al menos a corto plazo) y se queda con todo el dinero.

Para eso, naturalmente, hace falta que el estado emisor quiebre y se produzca el impago. Carmel apuesta por la quiebra de España durante 2012 y promete unas rentabilidades para los inversores de su proyecto ¡del 300% sobre la prima anual!

Al parecer, según informa The Wall Street Journal, el informe-propuesta ha causado una fuerte impresión en Wall Street, que es lo que se pretende, ya que de lo que se trata es de realizar una profecía autocumplida: las agencias de calificación rebajarán la calificación de nuestra deuda, las primas de riesgo seguirán creciendo hasta unos tipos que impidan hacer frente al pago de los intereses de la deuda y el Reino de España estará abocado al impago o a la quita parcial de deuda soberana y Carmel Asset Management cobrará de las aseguradoras los intereses no abonados, que habrán ido creciendo conforme lo hacía el interés que hubo que ofrecer a los inversores para que compraran deuda soberana española.

Sí, a veces a los especuladores criminales se les escapa el ectoplasma, como le ha pasado a Jonathan Carmel. Sin embargo (a pesar del apellido Carmel, coincidente con el de la agencia de inversiones), Jonathan no es sino un Portfolio Manager, un pardillo ambicioso  -y no menos criminal-  a quien han puesto a hacer el trabajo sucio mientras que los especuladores criminales senior seguirán siendo  parte de esa nebulosa sin nombres ni caras hasta que acaben en el trullo o emerjan al mundo de los vivos revestidos de filántropos financiando la lucha contra la malaria o el analfabetismo.

PS.- Este no es sino un modesto blog sobre enfermería, sanidad y sociología, en el que la política general juega un papel muy ocasional porque creo que este enfoque ayuda mejor al humilde  -pero a la vez ambicioso-  objetivo de ayudar a que la enfermería empiece a dejar de ser un activo social desperdiciado (sobre todo en estos momentos de voladura controlada del Sistema Nacional de Salud). Pero la repugnancia y la indignación a veces sobrepasan el nivel de la válvula de escape y hay que abrir la olla y compartir la mala leche desvelando el pequeño ectoplasma que, fugaz, ha pasado por la pantalla del ordenador.

martes, 10 de abril de 2012

Si los datos más básicos tienen tantos errores...

El periódico británico The Guardian se hace eco de una carta al director en el British Medical Journal de unos médicos, revisores estadísticos, ironizando sobre algunos datos sorprendentes extraídos de las estadísticas hospitalarias oficiales (Hospital Episode Statistics): 25.000 hombres habrían sido atendidos en los servicicos de obstetricia (17.000)  y ginecología (8.000), 3.000 adolescentes en los de geriatría y más de 1.600 adultos mayores de 30 años, en los de psiquiatría infantil.

Es evidente que se trata de errores humanos en la introducción de datos, pero sorprende la importante frecuencia, si los ponemos en relación con los datos de las estadísticas hospitalarias (que pueden consultarse aquí):  por ejemplo, los 17.000 hombres atendidos en servicios de obstetricia suponen un 2.4% del total de 709.495 primeras visitas (que es lógicamente cuando se produce el error); los 3.000 niños o adolescentes atendidos en servicios geriátricos, el 1,6% de los 183.924; y los 1.600 adultos, el 4,9% de los 32.653 usuarios atendidos en psiquiatría infantil. En conjunto, 2.33 errores por cada 100 historias clínicas abiertas.

En estos casos, a fin de cuentas, se trata de datos relativamente fáciles de detectar, por tratarse de errores absolutamente evidentes sin necesidad de mayor indagación, pero no sucede lo mismo en la gran mayoría de los servicios asistenciales, que atienden a población de todo sexo y edad. Asusta pensar que medio millón de historias clínicas del National Health Service (el 2.33% de 21.229.283) contienen errores de tanto calado como confundir el sexo y el grupo etario  -no ya sólo la edad-  de los pacientes atendidos. ¿Y del resto de datos imposibles de detectar 'a simple vista'? Asusta aún más pensarlo...

miércoles, 4 de abril de 2012

Made in China

Mientras documentaba la entrada de ayer sobre el incesable pleito entre organizaciones de enfermeras y técnicos de laboratorio, encontré el sitio de internet de la Asociación Española Enfermería Especialista en Análisis Clínicos, fundada en 1982, y comprobé que su asesoría jurídica mantiene una sección de jurisprudencia sobre su ámbito de actuación. Ocupan en ella un espacio absolutamente destacado las sentencias relativas al asunto que tratamos, todas ellas aparentemente convalidadoras de la exclusividad enfermera sobre la obtención-extracción de muestras biológicas.

Hasta aquí nada más normal. Pero es que al referirse a la tercera sentencia descibe así su contenido (clicar para agrandar):


Mira por dónde me encontré con una clara demostración de la validez de la teoría de la 'disonancia congnitiva' de Leon Festinger, que estudié en mis años mozos y que, llevada a donde me interesa, se refiere a que cuando uno posee valores muy apreciados e interiorizados y percibe que existe una disonancia entre éstos y la realidad, en lugar de intentar cambiar sus valores, lo que hace es distorsionar la visión de la realidad hasta que ésta coincida con los valores.

La sentencia del Tribunal  Supremo a la que se refiere el párrafo no hace sino estimar un recurso de casación de la Junta de Andalucía contra una sentencia del año 2000 del TSJ de Andalucía, que daba la razón a un recurso presentado por el Consejo Andaluz de Colegios de Diplomados en Enfermería. Como consecuencia, la sentencia derogaba unos párrafos de unos anexos de una orden de 1997 la Consejería andaluza de Educación y Ciencia en los cuales se establecía, dentro del proyecto curricular de los estudios de técnico especialista en laboratorio de diagnóstico clínico ('técnicos de laboratorio'), la formación en la "recogida, preparación y conservación de muestras biológicas humanas"; y dentro de los criterios de evaluación, "efectuar, interpetando en los manuales de procedimientos, las técnicas de obtención/extracción y procesamiento de muestras". Es decir, ordenando que se formara a los futuros técnicos de laboratorio en las técnicas de obtención/extracción de muestras.

Lo que hace la sentencia del Tribunal Supremo es... estimar el recurso de casación presentado por la Junta de Andalucía, anular la sentencia del TSJA que daba la razón a la organización colegial andaluza y reconocer la validez de la citada orden andaluza, ya que se ajusta plenamente a derecho.

Pues bien, mutatis mutandis, de esta sentencia, que en ningún momento trata sobre si los técnicos de laboratorio pueden obtener las muestras en los centros sanitarios, sino sobre si pueden formarse académicamente en las técnicas de obtención-extracción, la asociación deduce que el Tribunal Supremo sienta jurisprudencia sobre la exclusividad de la enfermería para realizar la obtención.extracción de muestras.

Esto me recuerda a nuestra sorpresa, en casa, una vez que compramos unos espárrragos navarros, producidos en Navarra bajo la marca Carretilla, la cual afirma en el envase que desde 1875 "cosecha y pela sus espárragos a mano, selecciona los mejores y los envasa inmediatamente después de la recogida, para que lleguen a la mesa con todas sus propiedades".

Sin embargo, un día, buscando la fecha de caducidad  -que suele estar bastante escondida-  encontramos en letra minúscula, en un lateral, la siguiente frase: "producto originario de China". En un principio pensamos que se trataba de una información cultural sobre la historia del fruto y sus orígenes, pero no: comprobamos que el Asparagus officinalis procede de Mesopotamia.

¿Miente Industrias Alimentarias de Navarra, el envasador navarro? No. Pero ¿engaña? Al menos lo intenta y seguro que en el 99% de los casos lo hace, ya que nunca se nos ocurriría comprar espárragos chinos teniendo la ribera del Ebro ahí al lado (y además no es de las marcas más baratas). Lo que hace el mercachifle es ordenar y jerarquizar toda la información para que al consumidor no le quede la menor duda de que compra espárragos navarros... lo mismo que la asesoría jurídica de la Asociación Española Enfermería Especialista en Análisis Clínicos cuando quiere que pensemos que el espárrago chino (el varapalo judicial) es navarro (una victoria).

¡Ah! Y por si alguien dudara de la intencionalidad de lo afirmado, se trata de la única, entre las 27 sentencias recogidas en la página, que no tiene enlace directo al texto de la sentencia: posiblemente porque se trata de una sentencia made in china. Y como nadie que no sea de la asociación, salvo por casualidad como yo ayer, visita la web, a quien  pretenden engañar es, exclusivamente, a ellos mismos: eso es la disonancia cognitiva.

Felices mini-vacaciones (a quienes las difrutéis). Vuelvo la semana que viene.

martes, 3 de abril de 2012

Déjà vu

Leo con sensación de déja vú esta entrevista en la que la presidenta del Colegio de Enfermería de Guipúzcoa, María Jesús Zapirain se felicita por una sentencia del Tribunal Superior de Justicia del País Vasco en la cual se da la razón al colegio, frente a la asociación de técnicos de laboratorio, en un espinoso asunto: quién está facultado para la extracción de muestras en un laboratorio clínico, algo jurídicamente enmadejado, ya que existe incluso una Sentencia en casación del Tribunal Supremo de 2007 en sentido bien  contrario. Pero bueno, dejaré estos enrevesados aspectos jurídicos a quien más sabe sobre ellos dentro de la enfermería, por si quiere  -una vez más, pero siempre con respeto, amistad y admiración-  contradecirme y animamos esto un poco.

Vamos a ello: el título ("en defensa de las competencias enfermeras") me hace reflexionar y preguntarme por qué motivos, que no sean burocráticos (lo dice la ley) o históricos (siempre lo han hecho las enfermeras), extraer sangre debería considerarse una competencia enfermera.

Los argumentos que se desgranan a lo largo de la entrevista son de tres tipos: a) porque "los enfermeros y enfermeras son los únicos competentes habilitados legalmente, junto a los médicos"; b) porque "todos los enfermeros están capacitados para realizar extracciones y tomas de muestras biológicas por su propia titulación"; y c) porque "sus conocimientos, experiencia y ética garantizan una respuesta adecuada ante una crisis de salud añadida a la pura extracción, mientras que un técnico no es competente para actuar en un momento crítico con las mismas garantías".

Analizando el tema "desde fuera", es decir, sin otros intereses que los de una persona a la que una vez al año,  por término medio, le sacan sangre en una sala de extracciones, quizás el único argumento que podría servirme es el último, ya que mi propósito es interrogarme sobre qué ocupación es más coste-efectiva para esta tarea concreta. A priori y dentro de mi ignorancia, no creo realmente que sea necesario estudiar cuatro años (menos aún, como medio sugiere, realizar la nonata especialidad de enfermería médico-quirúrgica durante otros ¿dos? años más) para aprender a hacer extracciones de sangre y además sospecho que la calidad y eficiencia en esta tarea está más relacionada con el aprendizaje on the job, que con el background académico. Y que la ley sancione la competencia de las enfermeras y relegue a los técnicos a "ayudar", también me importa un bledo: las leyes están para cambiarlas según va cambiando la realidad y esta ley (en realidad una Orden Ministerial) data de 1984, hace más de 25 años.

Pero, bueno, hago caso del tercer argumento: si un técnico no es competente para actuar en un momento crítico y cuando me están extrayendo sangre para una analítica se produce un "momento crítico", prefiero que sea una enfermera quien esté a mi lado.

Sin embargo, buscando en Pubmed sobre eventos adversos relacionados con la extracción de muestras de sangre no he sido capaz de encontrar una sola referencia, no ya a "momentos o sucesos críticos", salvo a chapuzas en la ejecución de la tarea (pinchazos fuera de zona, dolor, moratones...), nada que parezca comprometer mínimamente mi seguridad (aunque sí cabrearme, sea una enfermera o un técnico el manazas).

O sea, que si me tratan de vender la moto como ciudadano/paciente, y parece que esta líder colegial quiere hacerlo, me parece demagógico y creo que la descalifica como interlocutor para ese pretendido "pacto social" entre profesionales y sociedad que tanto gusta a las organizaciones corporativas. No sé si es correcto afirmar que las profesiones están al servicio de las organizaciones, pero lo que sí es absolutamente evidente es que las organizaciones no están  -bueno, dejémoslo en no deben estar-  al servicio de las profesiones.

Pero, sobre todo, ¿no ha reparado esta líder colegial en que está empleando absolutamente los mismos argumentos, punto por punto, que sus colegas de las organizaciones colegiales médicas para descalificar que las enfermeras puedan, por ejemplo, prescribir incluso medicamentos no sujetos a receta médica? ¿O para tratar de cargarse los planes formativos de las especialidades enfermeras? O sus colegas en Estados Unidos para negar que las anesthetist nurses puedan anestesiar autónomamente en los quirófanos?

Para mí este asunto de dudosa cordura sólo toma sentido a través de esta ecuación: tareas =  puestos de trabajo = rentas. Si extraen sangre las enfermeras, habrá puestos de trabajo y nóminas de enfermeras para ello; si lo pasan a hacer los técnicos esos puestos de trabajo pasarán a ser ocupados por técnicos, como ya sucedió a partir de 1984. Y la señora Zapirain hace muy bien en luchar por puestos de trabajo para las enfermeras y hace muy bien en utilizar en sus recursos toda la argumentación jurídica que le beneficie. Nadie va a criticarla por ello. Pero estos argumentos obsoletos ya no son de recibo hoy en día.

Pero lo más alucinante es que este tema, que nada menos que está en el origen de la creación de un sindicato corporativo y en la toma de la organización colegial por la vieja guardia que se autoreivindicaba (entonces, ahora ya no es cool) como ateeses, siga vivito y coleando después de casi treinta años. Y que haya jueces, como es el caso, que consideren que la disposición derogatoria de la Ley de ordenación de las profesiones sanitarias de 2003 no es bastante, por genérica, para derogar una orden ministerial de 1984. ¡Qué país!

lunes, 2 de abril de 2012

¿Graduados?

El Foro de la Profesión Enfermera ha publicado un esclarecedor informe, en el que se desvelan las medias verdades (por ser prudentes) que caracterizan a un proyecto del Consejo General de Enfermería denominado 'Gradua2', cuyo objetivo es conseguir que todos los diplomados en enfermería puedan acceder al Grado, es decir, ser graduados como las nuevas promociones que están a punto de salir de las facultades de enfermería. El informe podéis leerlo aquí.

Personalmente, lo que más me ha llamado la atención es ese empeño en fabricar graduados, algo que no supone ninguna ventaja que no sea de carácter estrictamente formativo: ni desde el punto de vista laboral, ni de clasificación en los grupos de función pública, ni puramente académico, ya que desde la diplomatura se puede acceder directamente a cursar un máster.

Claro, que si yo fuera diplomado en enfermería, quisiera progresar académicamente y tuviera la capacidad adquisitiva de una enfermera, entonces me gastaría las perras en hacer un máster y no en completar los créditos del grado. Así como ser graduado difícilmente posea un valor de mercado superior a la simple diplomatura hasta por lo menos dentro de 10 ó 15 años, poseer un máster bien elegido de entre una amplia oferta y bien enfocado hacia el mercado profesional, siempre lo tendrá, no en vano es un nivel superior al grado.

Y si lo que quiero es doctorarme, escoger un máster de 90 créditos me evitaría tener que convalidar el grado y posteriormente realizar un máster de 60 créditos.

Así que este 'regalo' del CGE tiene pinta de ser un regalo envenenado. Teniendo en cuenta que los órganos colegiales tienen como principal obligación la defensa de los intereses de los colegiados, asusta pensar que el órgano colegial supremo actúe o con tanta ignorancia o con mala fe. ¿Existen intereses poco transparentes que expliquen este montaje? Yo no lo sé, sólo sé que del dinero que financia el programa a partir de las cuotas de todos los colegiados y de los otros 1000 euros que habrá que aflojar del propio bolsillo parte irá aquí , otra parte aquí y se supone que, además, aquí.

Eso sí, de propina te acreditan como enfermero prescriptor... a pesar de que aún no existe ningún Real Decreto que establezca las condiciones ni contenidos docentes para dicha acreditación, ni cuál(es) será(n) la(s) autoridad(es) acreditadora(s).

Alucinante. ¿O no?